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vida real

desde que volví de servir a mi AMO en persona, porque le sirve permanentemente aunque no esté presente, no he parado. he dormido poco y he trabajado mucho. eso me ha ayudado a llevar la lejanía pero también me ha impedido pensar en algunas cosas. ahora que me detengo un poco y puedo pensar y reflexionar sobre lo vivido estas semanas me doy cuenta de lo inútil que puede llegar a ser una vida cuando te esfuerzas en algo que no es lo que quieres, lo que deseeas, aquello para lo que has nacido.
hace poco acuñé un concepto que he usado ya en este blog. realmente son dos: mi vida real y mi vida imaginaria. la primera es la que vivo con mi AMO, cuando estoy a sus pies, obediente, sumiso, encerrado a su disposición. la vida imaginaria, no real, es la que vivo cuando no estoy en su presencia y que me parece algo irreal, inútil, que no existe. ambas vidas tienen que convivir por el momento; y últimamente me he sentido absorbido por la segunda, y eso me causa una profunda insatisfacción. sin embargo no puedo dejar de ver esto como algo positivo porque es necesario que la segunda entre en crisis para que mi vida real se convierta en la única deseable. es el conflicto entre las dos vidas lo que me llevará a dar el gran salto: dejarlo todo, desaparecer socialmente y convertirme en un esclavo permanentemente viviendo una vida real, auténtica, definitiva. en estos momentos soy un esclavo 24/7/365 porque soy esclavo de mi AMO allí donde esté, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año; pero no estoy en su presencia, a su disposición ese tiempo. cada uno tienen su historia y la nuestra nos lleva a esto. pero sé que mi vida real me está esperando y espero poder vivirla plenamente muy pronto.

almacenado

¿qué hacer con un esclavo cuando ya no se usa, cuando ya no sirve a su amo? pues esta es una solución. algo probé en la última visita a mi AMO, pero sin duda me gustaría ser yo el esclavo almacenado.

tuffplay

no es artificial. no es un modelo posando en una situación prefabricada. es un esclavo real en una situación real. pueden ver su perfil picando aquí: tuffplay . Como esclavo creo que sobran las palabras.

viajes de la mente

el sábado estaba en un curso, ocupado toda la mañana, cuando recibí un sms de mi AMO. no sé cómo lo consigue pero siempre se hace presente en el momento más inesperado y cuando más lo necesito. hacía referencia, positivamente, a una entrada del blog. en medio del curso le contesté diciendo que me gustaría estar en ese momento lamiendo su botas, a sus pies. era un sentimiento y un deseo real, sincero, profundo. a los pocos segundos recibí otro sms, esta vez con una foto de sus botas. inmediatamente tuve una erección que intenté disimular como pude en aquel contexto. no recuerdo nada de los siguientes diez minutos del ponente. mi mente estaba en otro sitio.

amo y esclavo

sin duda una imagen excepcional. los asiduos del blog ya podrán imaginar por qué. el AMO completamente encuerado, el esclavo de rodillas a sus pies, humillado, con esa mano indicando cuál es su sitio, dónde tiene que estar, lo que debe hacer. en estos momentos esta imagen adquiere todo el sentido para este esclavo, precisamente por su estado de ser propiedad de mi AMO. podrían, y me llaman sin duda, muchas cosas la atención. sin embargo en estos momentos me fijo especialmente en esa mano enguantado guiando al esclavo hacia su posición, hacia su lugar, que no es sólo un lugar físico sino un lugar en la vida y en el mundo.

minirelato LXII

tenía los brazos y las piernas extendidas, a punto de descoyuntarse. la cabeza estaba sujeta por un collar atado a uno de los postes. su culo estaba expuesto. cuando notó la fría crema supo que lo pasaría mal. el primer dedo entró suavemente, con los otros no sería igual.

en esto tampoco soy libre

tal vez algún día tenga que tragarme las palabras que voy a escribir. nunca se sabe qué caminos recorrerá la historia personal y, en mi vida, he tenido demasiadas experiencias de proyectos a largo plazo que se han frustrado. sin embargo tengo la necesidad de escribirlas y de comunicarlas. se lo he dicho a mi AMO muchas veces y El las conoce: mi AMO será mi último AMO.
ya no pienso buscar más, no deseo buscar más. he llegado a casa, a donde quiero estar, a donde deseo estar, a donde siempre soñé llegar. el tiempo invertido desaparece cuando te das cuenta de que era esto lo que siempre estuviste buscando y que más que encontrarlo tú, EL te ha encontrado a ti. y la posibilidad de que eso vuelva a pasar son ínfimas.
por su puesto que esto no significa negar la historia. seguirán ocurriendo acontecimientos, incluso tal vez ocurra que mi AMO decida echarme porque no soy lo suficientemente bueno para EL, o las circunstancias personales se imponen, o.. quién sabe qué. lo que sí sé a ciencia cierta es que, o soy SU perro o seré un perro callejero el resto de mi vida. en esto ya no tengo opción; en esto tampoco soy libre.

aumentando la calidad

un esclavo es valioso no porque sea atractivo, o tenga buen cuerpo, sino porque cumpla la misión que tiene en la vida: servir a su AMO. en la medida en que ese servicio es más y mejor, su valor aumenta. estaba viendo un video de un Amo en una mazmorra con su esclavo y me di cuenta que en la pared tenía un cartel que ponía: “los azotes seguirán hasta que la moral mejore”. me llamó la atención porque siempre, en estos contextos, se valora los físico. sin embargo este Amo consideraba prioritario lo interno: la moral, lo virtuoso, lo honrado. pensé que un esclavo valioso es aquel que cumple los mayores estándares, aquel que tiene una calidad personal, humana, de servicio mayor. mi AMO me anima  a ello. me dice que me forme, que aprenda, que crezca en lo profesional, en lo personal, en todas las dimensiones de mi vida, porque eso me ayuda a servir mejor, aumenta mis estándares, me acerca a un servicio mejor. en definitiva, me hace más valioso a sus ojos. y, actualmente, esa es mi mayor motivación.

leather sex slave

dos esclavos sometidos, uno sirviendo al otro. nunca me ha pasado, pero imagino que debe ser humillante ser un esclavo que sirve a un esclavo. para un esclavo la humillación forma parte de su vida cotidiana. me imagino al amo observando la escena, tal vez sentado en un sillón cercano, viendo sus órdenes obedecidas

minirelato LXI

llegó al baño cuando no podía más, a punto de reventar. sin pensar en nada se bajó la cremallera y empezó a orinar a través del dispositivo de castidad de plástico que le había puesto su Amo. se acordó de El mientras la orina salía y se relajaba. cuando terminó se dio cuenta de que otros dos tíos lo miraban con sopresa desde los urinarios próximos. se puso rojo, cerró la cremallera y se fue.

esclavo inmovilizado

lo que diferencia este blog de otros creo que es el hecho de que las imágenes no vienen solas, sino que son comentadas. porque las imágenes no son por sí mismas valiosas, sino porque ayudan a este perro a vivir la sumisión de una forma más intensa. esta foto produce esto en mi. a mi AMO le gusta mucho tener a sus esclavos con la boca cerrada con cinta americana, como este. además está completamente vestido de cuero y encadenado de pies y manos. si a esto unimos las botas, aunque no sean las preferidas de mi AMO, tenemos los elementos que le gustan a EL. todo me refiere a EL, a mi AMO. quisiera estar así para EL, mostrarme disponible de esa forma y estar a su merced.
el contexto también me llama la atención: allí, en el campo, aunque vestido como un urbanita, y atado no con cuerdas que podrían estar cerca debido a las tareas agrícolas, sino con esposas y cadenas, traídas de la ciudad. es una escena preparada, nada improvisada. peor eso no le quita morbo bajo mi punto de vista, al contrario, implica premeditación y alevosía, es decir, sumisión del esclavo que es llevado allí sin saber tal vez para qué o por qué, pero obediente a su AMO.

esclavitud, día 2

tras un fin de semana de trabajo me reencontré con mi AMO, así fue.
terminé todo lo que tenía que hacer y mi AMO me había citado en la puerta del sol, así que me vestí como El quiere que lo haga: pantalón de cuero con botas sendra y chaqueta de cuero debajo de la cual llevaba para el frio una sudadera; y una bufanda. EL me ha dicho que quiee que ese sea mi “uniforme”: pantalón de cuero y botas, haga 8 o 20 grados, y así obedezco. caminando hacia el metro pienso que soy feliz, que siempre deseé estar en esta situación y que ahora lo estoy.son las seis de la tarde de un domingo, pero parece que en madrid nadie mira a un tío encuerado… o casi nadie. el viaje en metro se hace corto y llego a sol. tengo que esperar un poco y veo acercarse a un chico joven, que no me quita los ojos de encima, unos ojos abiertos, muy abiertos. justo en ese momento llega mi AMO por el otro lado. me vuelvo y le doy un abrazo justo para ver cómo el chico se ha parado y nos está observando. si por mi fuera me arrodillaría y lamería sus botas, pero EL ha preferido esa forma de saludarnos en público. el chico se nos queda observando mientras lo hacemos. sigue con los ojos muy abiertos. y no me extraña porque las botas de mi AMO son espectaculares; y su chaqueta es el complemento perfecto, de cuero también. realmente somos dos leathermen en el centro de madrid. dejamos al chio aún con los ojos y la boca abierta y vamos paseando por el Centro, hablando, hablando mucho. hay muchas cosas que decir porque la dominación/sumisión sólo se puede hacer desde el conocimiento. me sorprende lo fácil que es todo, lo rápido que empatizo y lo interesante de su conversación. eso me atrae, no sólo sus botas. poco a poco su pensamiento también se asienta en mi cabeza. noto mis botas pisando la gran via y soy feliz. estamos en chueca y buscamos un bar donde tomar algo. al final entramos en uno y la gente nos mira, no sé si por el cuero, las botas, o por ser nuevo o un poco de todo. mi AMo ve a tres conocidos, amigos de un amigo de…. que no nos quitan ojo de encima y eso parece gustarle. nos sentamos en una mesa pequeña y EL pide una coca-cola y yo un capuchino. mientras hablamos EL pone su bota en mi entrepierna y yo se la agarro y la presiono para que sepa que lo siento y que me gustaría lamérsela. podría ser capaz, allí mismo , a una orden suya, pero mi AMO es un caballero y siempre se comporta correctamnete y aquel no era el lugar ni el momento. mi admiración aumentó. de vez en cuando tocaba sus piernas y caía en la cuenta , por el tacto, que yo llevaba puesto el pantalón de cuero. eso me excitaba, no sólo por el fetiche, sino porque sabía que era mi vestimenta de esclavo y cuando lo llevo, mi vida verdadera está teniendo lugar. la estancia en la cafetería duró poco porque mi AMO quería que lo sirviera, así que fuimos a su casa, dando un paseo y habando aún más.
nada más cerrar la puerta me arrodillé y comencé a lamerle las botas como había estado deseando toda la tarde. me llevó a su habitación y me ordenó quitarme la sudadera y la camiseta, quedándome sólo con la parte de abajo. El se desnudó, dejándose las botas y se tumbó en la cama.
-¡Dame plalcer!-dijo. y lo hice. me acerqué y comencé a acariciarle y a lamerle como un perro. luego, siguiendo sus órdenes, le quité las botas y los calcetines y comencé a lamerle los pies. luego volvía a ponerle las botas. así estuve un buen rato mientras me iba excitando aún más. a mi AMO le gusta mucho dominar con el lenguaje y era hipnótico para mi, porque cada vez conseguía llevarme más abajo, más sumiso, más profundamente hasta que estuve completamente entregado. no sé si fue consciente del momento, pero fue entonces cuando me levantó y comenzó a atarme fuertemente con un harness de cuerda que ajustaba mis brazos fuertemente. antes me tapó los ojos para que me concentrara en la cuerta que se ajustaba a mis pechos, brazos, muñeca, cuello…
no pude evitar gemir cada vez que realizaba un giro o la cuerta, extremadamente larga, iba recorriendo todo mi busto. cuando estuve satisfecho, me llevó al baño y me sentó en una silla con respaldo. ató mis pies y mis rodillas y luego me amordazó con una mordaza de bola. yo me sentí en la gloria, en casa, en el lugar y en la forma en que siempre quise estar. ya no había nada más. 
entonces El me colocó unas pinzas en los epzones y jugó con ellas, me grabó en video y me uso, siempre para su satisfacción y  a veces para mi sufrimiento, un sufrimiento aceptado y asumido com propio. al rato me quitó la mordaza de bola y me puso otra con una bora de cuero dentro, pero que era plana y que se motnó una de las formas más perfectas de amordazamiento que he probado. luego siguió usándome, moviendo y golpeando mi polla alternativamente mientras El se masturbaba y me hablaba, me hablaba seduciéndome y reduciéndome, reprogramándome, sabiendo que tenía todas las defensas bajas y que todo lo que dijera iría directamente a lo más profundo de mi cerebro. yo intentaba liberarme, tarea imposible y me agitaba desesperado, aunque a El no le guste que luche, porque quiere sumisión, entrega, sometimiento. cuando se corrió sobre mis botas fui feliz y lo miraba desconsolado, porque no había podido tocar ni decir nada, amordazado y atado como estaba.
en absoluto aquello iba a terminar allí. cogió la capucha que había llevado y me la puso, e hizo un nuevo video, otra vez gimiendo. a pesar de mi agotamiento me encontraba muy excitado y tenía la polla dura, muy dura.
jugó luego con la capucha, ajustándola cada vez más, aunque sin riesgo para mi en ningún momento. las cuerdas estaban tan fuertes que en un momento dado la mano izquierda se durmió. no era buen síntoma pero podría esperar, era un riesgo asumido y aceptado. lo resolví cambiando de postura y abriendo y cerrando las manos.
siguió así un buen rato. ya es costumbre que allí pierda la noción del tiempo, mientras babeaba indefenso por la fuerza de la mordaza. 
cuando me desaró tenía las marcas rojas de la cuerda en brazos, pecho, espalda, muñecas… al rozarlas un placentero dolor recorría mi cuerpo mientras El me abrazaba para que me tranquilizara. me permitió correrme y lo hice, fue un regalo que no sé cuanto tiempo me cnocederá porque sé que llegará un momento en que lo tendré prohibido. Su placer lo es todo, el mio nada. sin embargo eso no fue lo mejor de la noche. habíamos estado toda la tarde allí pero aún era relativamente temprano así que fuimos a cenar al vipd de la castellana, otra vez de cuero. otras miradas al entrar. como dice EL: “si alguien te mira es porque le gusta cómo vas vestido”. en la tienda de la entrada me regaló un cuaderno porque el que estaba usando se me acababa. lo usaré con veneración. EL pide por mi y seguimos hablando.
cuando terminamos y salimos estaba chispando y llegamos al metro. EL siguió para su casa y yo fui al hotel. no me mantuvo en el armario almacenado por razones personales y porque quería que descansara después del finde de trabajo, pero ambos sabemos que va a ser inevitable. mañana me acompañará al aeropuerto.

esclavitud, 1 día

quince días de retraso pueden parecer mucho pero no lo son. mi AMO sabe las circunstancias de mi no-vida y ha entendido que tenía asuntos atrasados. además quería hacer algo que fuera representativo de lo que viví. ahora le toca a EL decidir si lo he conseguido.aquí está el relato de lo que viví el 25 de febrero, otro jueves. deseo que este fin de semana sea como aquel, aun sea a través del diario, así que iré colgando lo siguiente durante este finde.
llegué a madrid a media mañana. me había levantado temprano y el viaje había sido movido, muy movido, debido a unas turbulencias. en cuanto aterricé mandé un sms para comunicar que había llegado, y recibí instrucciones en un sms de vuelta. llegué al hotel, me inscribí y subí a la habitación. me duché para estar limpio y me preparé. me puse el pantalón de cuero, las botas sendra, una camiseta negra, una sudadera, la chupa de cuero y una bufanda. además cogí los guantes por si acaso. cuando salí eran las tres o así y estaba chispando. llevaba una bolsa con un collar ancho, la capucha de cuero y el chaleco, tal y como me había ordenado mi AMO.
cuando salí me sentí extraño. era la primera vez que vestía todo de cuero a esas horas de la tarde. normalmente me visto así para ir al yumbo por la noche pero no salgo de día. sin embargo allí estaba, vestido de esa guisa yendo hacia la casa de mi AMO. al principio sentí algo de vergüenza porque no me gusta ser el centro de atención y sentía que todo el mundo me miraba. me concentré en el ruido que hacen las botas al caminar y me sentí bien, me daban seguridad. así llegué al metro. no noté especialmente que la gente me mirase pero yo iba cada vez más seguro. de vez en cuando me veía reflejado en algún espejo o ventana del tren y me sorprendía de nuevo de verme así. cuando salí en la estación de mi AMo llevaba media hora de adelanto y recibo un sms:”tráete un paraguas”. la razón era evidente, estaba lloviendo muy fuerte, pero dudé si era una sugerencia para que no me mojase o una orden de algún tipo. ante la duda decidí buscas un paraguas. le pregunté a una mujer que pasaba por la calle y me dijo que por allí no había nada y que tenía que ir a un sitio llamado ABC de Serrano, que allí había tiendas de complementos, pero que tendría que cruzar la castellana y me mojaría, como así fue.
el hecho es que en cuanto entré en ese centro comercial me di cuenta de que era uno de los más pijos que había visto, con boutiques de marca, y allí estaba yo, todo vestido de cuero y completamente mojado. de tripas corazón así que fuí tienda por tienda preguntando por un paraguas y nada, no había. recuerdo la cara de la y el dependiente de zara cuando me vieron entrar, pero mantuve su mirada y no bajé la cabeza. pero no sólo fueron ellos, los dependientes de casi todas las tiendas donde entraba me miraban y ponían cara de sorpresa que cambiaban inmediatamente, pero ninguno tenía paraguas. al final encontré uno, justo en el momento oportuno, discreto y clásico, pero sobre todo útil. llegué pronto, a tiempo a casa de mi AMO, toqué el timbre y entré. nada más cruzar la puerta me arrodilló a que le lamiera las botas y así lo hice. me acarició la cabeza y la restregó con su entrepierna. me llevó al dormitorio y me obligó a quitarme la chaqueta y la camiseta, y a ponerme el chaleco. luego me puse una cadena con un candado al cuello y, encima, el collar ancho que llevaba en la mochila. se tumbó en la cama y me ordenó que lo relajase. y así lo hice: besos, cariscias, lamidas, comidas, todo era poco para mi AMO y para hacer que se relajar. lamí sus botas una y otra vez. entonces se levantó y me obligó a mi también a levantarme. me puso un antifaza y me ató las manos a la espalda fuertemente. me dijo:
-¿Vas a sufrir por mi?
-si, AMO- contesté yo.
al no poder ver tenía las sensaciones mucho más fuertes y notaba cómo se ajustaban las cuerdas a mis muñecas. inmediatamente mi polla reaccionó poniéndose dura. oí que mi AMO había ido a buscar algo y, cuando me dí cuenta estaba sentado en una silla con respalgo a la que me ató y tenía un trozo de tela amordazándome, aunque podía emitir algún sonido. entonces me quitó el antifaz y lo ví, allí, dominado, mandando, controlando la situación, estaba a su merced. ató los pies a las patas de la silla y luego me amordazó con cinta americana por encima del trozo de tela, fuerte, muy fuerte. dejé de poder hablar, casi de emitir cualquier sonido. sólo gemía.
-¿sufrirás para darme placer?- asentí con la cabeza.
cuando volvió a aparecer ante mi vista traía unas cuantas pinzas de la ropa. sin ninguna consideración puso dos en mis pezones. inmediatamente noté el dolor, entre placentero y desagradable, que producían. luego puso cuatro en mis huevos, aumentando las sensaciones que recorrían mi cuerpo. a continuación colocó una pinza justo en la punta de mi polla y el dolor se multiplicó. intenté gritar pero estaba fuertemente amordazado así que lo único que pude hacer para expresar el dolor fue gemir y gesticular con la cara. a medida que avanzaban los segundos la sensación se iba intensificando y tuve que empezar a respirar profundamente para soportar e integrar el dolor. mi AMO me miraba satisfecho, disfrutando. y este perro lo estaba haciendo con EL. es curioso cómo un dolor pueder ser placentero sólo porque a Otro le produce placer. supongo que esa es la esencia de la sumisión.
así me tuvo un rato, hasta que empecé a agitarme. estaba al borde de sentir que no podría con aquella última pinza, es ese momento donde la aceptación y asunción están a punto de convertirse en desesperación y casi pánico. justo en ese momento retiró la pinza. entonces el dolor tuvo un pico de elevación que duró poco pero fue muy intenso, cuando la sangre volvió y las terminaciones nerviosas tuvieron una comunicación más fluída. es como cuando se abre una presa que ha estado contenida. sale el agua con mucha fuerza, hasta que se regula el flujo a los pocos segundos. luego fue retirando las otras pinzas con el mismo efecto. 
-Ahora vas a descansar- me dijo.
yo lo miraba sudando y agradecido por haberme liberado de aquello. cogió la capucha y me la puso, dejándome en la oscuridad de nuevo. me desató de la silla y me ató las manos por delante. no es una forma que a mi me guste mucho, pero eso tampoco importaba, era lo que El quería y estaba bien que así fuese. lo oí trastear mientras estaba ya de pie, esperando. entonces me tiró del collar y me llevo a un sitio cercano. con cuidado me sentó y mi espalda tocó una pared. a continuación me ató los pies y cerró una puerta. se hizo el silencio. tanteé el espacio donde estaba y apenas podía estirarme. me acomodé como pude y esperé en la oscuridad. estaba completamente atado, amordazado, sin ver y todos los sonidos estaban muy amortiguados.
espero y siento.
vivo.
estoy.
le pertenezco.
más tarde me enteré, porque me lo dijo mi AMO, que estuve tres horas allí almacenado.
cuando me saca estoy bien, muy bien, rendido, sometido, no soy yo, por fin vivo la vida que buscaba, estoy comenzando a existir, nada es importante, solo mi AMO. me vuelve a atar a la silla y me concede recibir su corrida, verlo gemir de placer me hace feliz. sólo EL es importante. luego salimos a cenar, de cuero, pero mi alma se ha quedado en aquel lugar, un armario donde está mi sitio, mi lugar en el mundo.
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