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cartas a mi AMO XI

con humildad AMO. nadie puede decirme lo que soy. un amo puede ayudarme a descubrirlo, y sin duda a El le corresponde el refrendar esos descubrimientos; sin el reconocimiento de un AMO todo este trabajo de búsqueda interior no sirve de nada. aún así es el sumiso el que debe lanzarse a lo más profundo de su ser y enfrentarse consigo mismo proque lo que nos asusta es llamar a las cosas por su nombre. a mi me asustaba llamarme escalvo por las repercusiones que esa palabra tenía y lo que significaba, y significaba reconocerse como tal. descubrí que me hacía falta alguien que me diera la suficiente confianza en mí mismo como par poder llamarme a mi mismo de esa forma. cuando lo conseguí y Usted asintió con la cabeza, metafóricamente hablando, y no tan metafóricamente, fue liberador. sin embargo no fue suficiente. no fue suficiente reconocerme esclavo y sentirme su propiedad. necesitaba más y enconces comenzó otra búsqueda de descubrimiento y apareció la figura del perro. Usted ya lo había nombrado anteriormente: una mascota, con todas las cualidades de los perros, amaestrado, adiestrdo, obediente, fiel. un esclavo sigue siendo un humano, propiedad de otro humano, es cierto, pero humano al fin y al cabo. intuyo que Usted no quiere un animal, no queire algo que no pueda hablar o pensar. quiere alguien que pueda conversar con Usted pero con las cualidades y las capacidades de una mascota. perro está entendido como más sumisión, más fidelidad, más obediencia, ménos libertad, mayor devoción, mayor respeto, mayor integridad. y este camino me gusta, me toca profundamente. deseo ser su perro, AMO, y seguir profundizando en mi interior para llegar a ser lo que Usted desea que sea, que en el fondo no soy sino yo mismo.

minirelato XXI

veía a los dos hombres hablando mientras movía las manos esposadas. la capucha de cuero le apretaba la cabeza y no le dejaba respirar en aquel ambiente tan cargado. la luz apenas le dejó ver el intercambio de billetes. cuando uno de ellos tiró de la cadena, llevándolo al interior, sólo pudo volverse para mirar a su Amo que lo observaba con los brazos cruzados y cara de satisfacción.

Vocabulario I

empezamos una nueva sección, vocabulario. no pretende ser como otros blogs y páginas donde se hace un recorrido a la terminología bdsm. lo que se pretende aquí es poner palabras que están en el diccionario de la real academia pero que tienen aplicación en el bdsm. la definición, por tanto, esta cogida de la institución que fija, limpia y da esplendor.

dominación.
(Del lat. dominatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de dominar.
2. f. Señorío o imperio que tiene sobre un territorio quien ejerce la soberanía.
3. f. Mil. Monte, colina o lugar alto que domina una plaza y desde el cual puede batirla o hacerle daño el enemigo.
4. f. pl. Rel. En la teología tradicional, espíritus bienaventurados que componen el cuarto coro angélico.

dominar.
(Del lat. domināre).
1. tr. Tener dominio sobre algo o alguien.
2. tr. Sujetar, contener, reprimir.
3. tr. Conocer bien una ciencia, un arte, un idioma, etc.
4. tr. Divisar una extensión considerable de terreno desde una altura.
5. intr. Dicho de un monte, de un edificio, etc.: Sobresalir entre otros, ser más alto que ellos. U. t. c. tr.
6. intr. Dicho de una cosa: Predominar entre otras. Dominan los tonos claros sobre los oscuros. U. t. c. tr.
7. prnl. Reprimirse, ejercer dominio sobre sí mismo.

En la moto de mi AMO XXIV

el camino duró poco, o al menos eso me pareció porque lo recorrí nuevamente con los ojos tapados, sentado en la moto de mi AMO, únicamente sujeto a su cuerpo a su cuerpo, apretado, temiendo caerme o sencillamente temiendo dejar de estar a su lado. cuando al final me quitó el casco con la visera oscurecida aquello me resultó familiar, estaba nuevamente en casa de mi AMO. había vuelto a su garaje, donde todo comenzó. sujetándome por el collar me llevó hasta la puerta que llevaba al sótano de la casa. allí estaba la mazmorra. entramos. las paredes cubiertas de ladrillo le daba un aspecto antiguo. las pequeñas ventanas habían sido selladas. era más espaciosa de lo que recordaba y muy bien pertrechada. en las paredes colgaban látigos, mordazas, capuchas, esposas y todo el material necesario para dominar a un buen grupo de esclavos. en un extremo había un armario grande donde tenía la ropa de cuero y en una esquina algo nuevo. había una celda, hecha de barrotes, una copia de la de las cárceles con un camastro y un pequeño retrete.
EL me dejó mirar todo aquello, hacer un recorrido visual observando cada detalle.
-Esta va a ser tu casa los próximos dos meses así que acostúmbrate.
no había terminado de hablar cuando me volví hacia EL con cara de asombro, tirando a espanto. ¿allí? ¿dos meses? antes de reaccionar me sujetó el collar y tiró de mi. en tres zancadas llegamos a la celda, abrió la puerta y me tiró dentro, ayudado por el impulso que llevaba. llegué hasta la pared y cuando me dí cuenta había cerrado ya la puerta.
-Esto no es un juego. eres mio, aunque no lo sepas, lo eres. aún tengo que domarte. esto no ha hecho más que empezar ¡quítate la ropa!.
obedecí hasta volver a quedar desnudo.
Dámela!-dijo
se la pasé a través de las rejas y se marchó, cerrando la puerta. la luz había quedado encendida. miré alrededor. vi el sling, una cama de bondage, cadenas colgando del techo y el enorme surtido de artefactos que había allí. luego revisé mi celda. tendría apenas tres por tres. lo se porque la cama casi llegaba de pared a la reja y era de dos metros. el retrete parecía mi mesa de noche. la cama era realmente un catre de mampostería con una delgada colchoneta encima. no había ninguna manta ni nada con lo que cubrirse así que pasaría frío. me senté y respiré. en cuanto mi culo tocó el catre me invadieron las sensaciones. no me había dado cuenta de que lo tenía rojo y que el buttplug había hecho su tarea muy bien. al final estaba allí -pensé- y ahora ¿qué?. de pronto me inundó un tremendo cansancio y me recosté. antes de que pudiera decir nada ya estaba dormido.
la sirena me despertó espantado. era un ruido chillón, escandaloso, que se metía por dentro. de un salto me puse de pie gritando y entones lo vi delante d ella puerta d ella celda. me costó unos segundos darme cuenta de donde estaba y quien era EL. la única luz que se veía era la que producía la bombilla. ¿había estado todo este tiempo encendida? me di cuenta que llevaba bastante tiempo sin ver la luz del sol. había perdido la noción del tiempo. ¿era de día o de noche? ¿había terminado ya el fin de semana? ¿qué día era? desde el viernes que me secuestraron podían haber pasado semanas, dos días o cinco. no lo sabía, estaba completamente desorientado.
un golpe en los barrotes volvió a centrarme en EL. estaba allí, con un pantalón vaquero, camiseta negra y botas. en la mano tenía un cuenco de perro con papilla.
-Tu comida-dijo- A cuatro patas, perro.
por supuesto inmediatamente me puse. EL se agachó y abrió una pequeña portezuela en la reja por donde pasaba justo el cuenco de comida. lo dejó allí y cerró. se levantó y esperó. realmente fue entonces cuando me di cuenta de lo hambriento que estaba. me acerqué y metí la cabeza en el cacharro comiéndome la papilla que sabía a cereales. me recordó aquello que mis captores me habían obligado a comer a través de la mordaza. seguí comiendo hasta que hube terminado con todo lo que había allí. cuando hube terminado el cacharro quedé allí a cuatro patas, a la espera. EL sacó el vol de la celda y puso uno con agua. probé algo y luego me quedé allí.
-Mientras estés ahí dentro, cada vez que aparezca te pondrás como estás ahora, a cuatro patas, ¿entendido?
-si, AMO-contesté yo.
-No hablarás hasta que te de permiso expreso para ello. Tampoco te levantarás hasta que yo lo decida. dormirás cuando tengas sueño, pero te levantarás cuando lo desee. has dejado de ser dueño de tu cuerpo que ahora es mio así que tampoco harás tus necesidades sin permiso. ¿entendido?
-si AMO- volví a contestar.
-Ahora, siéntate y caga y mea-obedecí y me senté. sin embargo no tenía ganas y aunque conseguí orinar no pude cagar.
cuando pasaron unos minutos me dijo.
Levántate y límpiate.- así lo hice.-Acércate a la reja y pasa los brazos por fuera hacia mi. Ahora cierra los puños.
cuando obedecí procedió a ponerme una especie de bolsas en los puños. eran de cuero y se cerraban con unas muñequeras con candado. cuando terminó tenía las manos completamente inutilizadas.
entonces abrió la puerta y me sacó. yo caminaba con la cabeza agachada, mirando sus botas tal y como me había ordenado. me llevó hasta un potro que había allí y me tumbó boca abajo, sujetó las muñequeras a unas argollas y los pies a unas anillas en el suelo de forma que mi culo quedaba expuesto. parecía que lo tenía calculado porque mi boca quedaba justamente a la altura de su polla, lo cual significaba que mi culo también. efectivamente, cuando hubo tensado las ataduras de forma que no me pude mover. se fue por detrás. le perdí de vista pero sentí algo frío en mi culo y lo siguiente su polla abriéndose paso de forma brutal, sin compasión. casi sin pretenderlo grité de dolor. fue un grito claro, alto, sin ninguna duda. luego me quedé sin aliento un segundo y su siguiente embestida fue otro grito.
-¡Grita perro, nadie te oye, y nadie te va a ayudar!-dijo EL jadeante mientras seguía follándome.
y seguí gritando mientras me follaba una y otra vez hasta que se corrió y cayó encima mía. había durado unos minutos escasos, pero estaba sudando y tenía el culo dolorido. dio la vuelta y se puso delante mía. volvió a levantarme la barbilla y nos encontramos. yo jadeaba y algunas lágrimas caían por mis mejillas. El sonreía y se notaban algunas cosas de sudor en la frente.
no la vi venir, solo noté el impacto de la hostia cuando llegó y mi cara se movió hacia un lado impulsada por la fuerza de la mano. Lo siguiente fue el calor que inundó ese lado de la cara. apreté los labios y bajé la cabeza. entonces me acarició y me dio dos golpecitos. EL salió dejándome allí.
la escena se repitió tres veces más en un periodo de tiempo que no podía precisar: ¿tres horas?, ¿seis?, ¿todo un día? lo único que se es que cuando me desató y me llevó de vuelta a mi celda mi culo ardía y caí redondo en el catre mientras la bombilla seguía encendida.

(continuará.)

libros II

“El quinto día” de frank schatzing. pag 653

anawak imprimió el texto e intentó encontrar más artículos sobre aquel hecho. estaba tan enfrascado en su trabajo que casi no oyó que se abría la puerta de la estación. sólo cuando su campo visual se oscureció alzó la mirada y vio un abdomen musculoso y un pecho desnudo y peludo bajo una chaqueta de cuero abierta (…) las prendas de cuero que cubrían su cuerpo musculoso seguían tan grasientas y gastadas como siempre. se había recogido la larga cabellera en una espléndida trenza. sus ojos y sus dientes relucían. anawak no había visto al mestizo desde hacía varios días y, como le había sucedido con todo su entorno, también e él lo percibió con otros ojos. sintió la fuerza del gigante, su irradiación, su encanto natural”.

minirelato XX

las ataduras y el potro le mantenían las extremidades extendidas y el culo abierto y levantado. la mordaza inmovilizaba la lengua en la boca. las gotas de sudor caían por todo su cuerpo. la polla se fue abriendo paso con dolor hasta el fondo. era el décimo que lo  hacía.había dejado de gritar y gemir con el cuarto.

cartas a mi AMO X

no soy su novio, ni su amante. no porque no pueda serlo, sino porque no expresan estas palabras la adecuada relación que mantengo con Usted. yo soy su esclavo. soy una propiedad que le pertenece y eso, hasta cierto punto, es incompatible con ser su novio, su amante, o su pareja. esto no significa en absoluto que disminuya mi veneración, devoción o amor por Usted, al contrario. creo que a veces convertir una relación D/s en una relación de pareja la vicia demasiado. Usted me recuerda a menudo que esto no es un juego, y no lo es, y por eso me lo tomo en serio y llamo a casa cosa por su nombre, AMO. soy su esclavo, y eso abre una serie de puertas que estarían cerradas si fuera su novio, su amante o su pareja.

En la moto de mi AMO XXIII

cuando aquello terminó poco a poco fui volviendo a tomar conciencia de mi cuerpo y, a pesar de todo, el dolor volvió y se hizo insoportable.. al terminar los azotes parecía que mi cuerpo y el dolor se había vuelto a separar y que ya nada podría evitar que sintiera. mi AMO me desató y caí al suelo agotado y encogido, como si hubiera vuelto al útero materno. estaba completamente agotado y seguía sin oír absolutamente nada. el silencio se había vuelto parte de mi y allí me quedé un buen rato, a los pies de las botas de mi AMO, con los ojos cerrados mientras supuse me miraba desde arriba. mantuve los ojos cerrados un rato, aislado completamente del exterior. los abrí y sólo veía las botas de mi AMO delante mía. seguía allí inmóvil toda la espalda me palpitaba enviando distintas aleadas de dolor a mi cerebro.
EL se inclinó y me ayudó a levantarme. quería haber podido decirle algo, pero no podía. me sentía completamente vacío, pero a la vez relajado, como si no me preocupara nada. me levantó la cara hasta poder mirarme fijamente a los ojos. descubrí que le gustaba hacerlo bastante y que era una forma de hacerme suyo, igual que follándome. estuvo así unos segundo y luego empezó a hacer algo detrás de mi cabeza. noté que la presión de la capucha disminuía . me la estaba desabrochando. primero soltó la cremallera y luego, con rápidos movimientos deshizo los nudos. por segundo noté como la presión disminuía hasta que me la sacó. estaba completamente chorreando, supongo que por una combinación de sudor y lágrimas. note´que era de cuero muy gordo y brillante y estaba reforzada en varios lugares, hasta que no me la quitó no me dí cuenta de lo fuertemente que había estado alrededor de mi cabeza. noté como el aire volvía a mis mejillas y me hacía sentirlas de nuevo, refrescándolas. las gotas de sudor me caían por toda la cara.
entonces con ambas manos sacó de mis oídos los tapones que me habían sumido en el silencio. el aire volvió a entrar y noté el frescor al tiempo que llegaron algunos sonidos: el cuero al moverse, la respiración, las cadenas al chocar. me sentí extraño, como si hubiera estado en un sueño y mi AMO me estuviera devolviendo a la realidad.
acto seguido mi AMO me cogió por el cuello y obligó a doblarme. deduje que le tocaba el turno al butt plug. primero lo tanteó hasta hacerse con la base. luego lo movió ligeramente produciéndose algunos gemidos por mi parte. luego tiró de él y lo sacó sin piedad. aquello me cogió por sorpresa y no pude evitar el grito de dolor ni que mis piernas se rindieran y cayera al suelo encogido y gimiendo.
-tranquilo, perro, tranquilo. eso sólo es el principio-dijo EL, mientras se agachaba a mi lado y me daba palmaditas.
me ayudó a levantarme y, por fin, comenzó a quitarme la mordaza. tardó un poco, tiempo que a mi me pareció una eternidad porque tenía miedo de que el temblor que sentía en la piernas acabara provocando una nueva caída. cuando al final consiguió sacar la mordaza, las comisuras de mis laboras temblaron ligeramente mientras yo notaba una sequedad creciente en la boca. mi AMO me sujetó y me besó profundamente, metiendo su lengua en mi boca y recorriéndola completamente. yo cerré los ojos y me entregué. ya casi no sentía nada, era una especie de muñeco en sus manos.
cuando se separó de mi me miró, sonrió y dijo.
-ya está bien, nos vamos.
yo sólo llevaba puesto el collar y no tenía ni idea de donde estaba. EL sacó una cadena, la sujetó al collar y me llevó hasta una puerta que estaba en una esquina. la abrió y me metió dentro. allí, perfectamente doblado había un jostrap, una camiseta negra y un pantalón y, colgado del techo, una chupa; todo, salvo la camiseta, de cuero negro. a un lado había un par de botas de motero. con gran esfuerzo me fui poniendo todo. levantar las piernas para meterlas en los pantalones requería para mi un enorme esfuerzo. me sentía como si me hubiesen pegado una paliza. entonces pensé que realmente me la habían dado.
(continuará)

nueva sección: libros

comenzamos una nueva  sección. es sorprendente la cantidad de referencias al mundo bdsm que hay en libros, revistas, publicidad…. nuestra vida cotidiana está llena de ellas. con esta nueva sección, “libros”, pretendemos caer en la cuenta de esas referencias.
“El quinto día” de frank schatzing. pag 96.
“volvió la cabeza y vio a su lado un par de botas de cowboy bordadas. anawak se incorporó y observó al recién llegado. jack greywolf parecía salido de una película del oeste moderna. su figura hercúlea, musculosa, estaba enfundada en un grasiento traje de cuero. adornos indios se balanceaban sobre su ancho pecho. bajo el sombrero adornado con plumas, el pelo negro sedoso y brillante le caía sobre los hombros y la espalda”

¿nace o se hace?

me pasa lo mismo cada periodo de vacaciones, el hecho de no tener horarios me destartala un poco, me siento como perdido, sin saber qué hacer o cómo organizarme. no quisiera parecer cuadriculado pero una vida organizada, muy organizada es mi ideal. considero que es otro rasgo que puede ser interpretado como una inclinación a la sumisión o no.sigo dándole vueltas a si soy un sumiso de nacimiento o me he hecho así. partiendo de la base de que en el fondo no importa mucho porque lo importante es lo que llegue a ser ahora, estoy interpretando acontecimientos de mi infancia y mi pasado desde esta perspectiva. siempre he sido y me han recordado como un niño muy servicial, siempre dispuesto a hacer un favor. incluso de pequeño me llamaban tonto porque me engañaban y era “muy bueno”. es muy conocida esta frase de “es tan bueno que es tonto”. esto no es determinante para llegar a un juicio sobre si nací sumiso o me he convertido en sumiso por los avatares de la vida. ¿en el fondo importa? imagino que la respuesta está, como decía artistóteles, en el justo medio. posiblemente tuviera una predisposición innata, que se fue desarrollando por las circunstancias de mi historia personal hasta la situación actual, que no es otra que la de encarnar un esclavo de la mejor forma posible. esa es mi tarea ahora, AMO, en ella estoy comprometido, pero no es una tarea cualquiera, no deseo ser un esclavo asépticamente. deseo convertirme en SU esclavo. mi aprendizaje, y ahí encajo eso de que todo esclavo, incluso los más experimentados, tienen que ser entrenados, es aprender a servirle a Usted y no a otro, a hacer lo que Usted desea, lo que le hace feliz, lo que le da placer. poco a poco voy aprendiendo cosas, acciones, palabras, gestos, que antes no conocía y que voy introduciendo para configurarme como el esclavo que Usted desee. ni siquiera el ser esclavo es mérito mio, sea natural o aprendido. ser esclavo siempre es mérito del AMO, por eso, en el mundo bdsm el esclavo encarna y lleva en cierta medida el honor de su AMO.eres como te adiestraron y si fallas en algo eso hablará de ti, pero también hablará de tu AMO. esto es válido tanto para lo bueno como para lo malo. y es otro vínculo que mantiene unidos a los dos delante de otros amos y otros esclavos. no sé si se me permite sentir orgullo, pero estoy orgulloso y muy honrado de ser su esclavo. AMO.

minirelato XIX

habían acordado el precio: 30 euros. el cliente se había empeñado en ir a su casa. lo de hacerlo en el sótano le resultó extraño, pero accedió. el trapo en su nariz y su boca lo cogió desprevenido. cuando el último ladrillo ocupó su lugar y fue cubierto con cemento le cubrió la oscuridad. entonces supo que había cometido un error.

En la moto de mi AMO XXII

no sabía lo que había pasado, cuándo el comprado se había ido dejando sitio a mi AMO o cuándo las caricias de uno se transformaron en las caricias del otro. sólo sabía que estaba allí y que había cambiado. me había reencontrado con mi AMO y sabía que había dejado atrás mi vida anterior. ya no existía nada. no tenía casa; mis amigos no volverían a saber de mi, ni mis familiares. aquello había terminado. ahora era un esclavo, SU esclavo.
parecía que El pudiera leer mis pensamientos porque me acarició la cara con su mano enguantada, como cuando se acaricia a un perro cuando ha hecho algo bien. luego, en un movimiento muy rápido, me levantó y me dio una de las bofetadas más fuertes que me han dado nunca. mordí la mordaza y mi cabeza se giró por el impulso. sin embargo inmediatamente volví a mirarle fijamente, no de forma rebelde o soberbia sino con orgullo y honor, diciéndole que estaba dispuesto a recibir todo lo que quisiera darme. EL pareció entenderlo así porque sonrió y volvió a apretarme los pezones hasta que me ardieron.
entonces desapareció de mi vista y al regresar llevaba una fusta plana, parecida a un matamoscas. con ella empezó a recorrerme el pecho, poco a poco. al principio los golpes eran suaves, pero repetitivos y constantes. fue cambiando del pecho izquierdo al derecho y luego al abdomen, para bajar finalmente a los muslos. no podía calcular el tiempo pero cada vez los golpes se hacían más intensos y secos y el dolor iba haciéndose más agudo, especialmente cuando dejaba de golpear una parte y comenzaba con otra. parecía como si al dejar de golpear apareciera toda la sangre y eso aumentara la sensibilidad y la sensación de dolor.al principio intentaba mantenerme erguido y mirar de frente el dolor. me concentraba en la respiración que intentaba compensar lo que sentía, pero llegó un momento en que no pude y en vez de asumir e integrar el dolor quise huir de él. comencé a respirar agitadamente y a revolverme para intentar soltarme de las ataduras, pero no podía. mi AMO seguía golpeando y yo comencé a gritar. era consciente de que estaba perdiendo la dignidad frente a EL. “tienes que aguantar”, me decía a mi mismo, pero no conseguía que mi cuerpo me obedeciera. de los gritos pasé a las súplicas pero los gruñidos eran los mismos, no había diferencia.entonces comenzó a golpear la espalda. imaginaba todo el cuerpo colorado por los golpes de la fusta: muslos, pecho y ahora espalda. intentaba recomponerme, volver a concentrarme en la respiración, en el aire entrando y saliendo de mis pulmones pero el siguiente golpe echaba por tierra todos mis esfuerzos. buscaba desesperadamente una forma de salir de allí. fue en ese momento cuando me vino la respuesta. no hay que huir, no se puede huir, EL no quiere que huya. no puedo huir del dolor, tengo que aceptarlo, que asumirlo, que hacerlo mio. cerré los ojos y me concentré en cómo recorría mi cuerpo, en como hacia sentir partes de mi que estaban muertas. cada golpe con la fusta era una llamada de atención sobre un lugar que no conocía. el tiempo pareció detenerse y el escozor de la piel colorada eran como oleadas que me inundaban, como las ondas, que se extienden al tirar una piedra en un líquido. de pronto noté cómo mi respiración se sosegaba y se hacía más profunda. no existía nada, sino mi cuerpo y yo. nunca había estado tan concentrado en nada como en ese momento. el dolor fue desapareciendo, mis brazos entumecidos dejaron de estar allí, incluso el plug pareció formar parte de mi cuerpo. los golpes seguían pero no los notaba; estaba en medio de una extraña paz. levanté la barbilla y abrí los ojos. disfruté de ese momento que no tengo ni idea de cuánto duró.

(continuará)
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