mini-relato IV

el detector de metales sonó…dos veces. el guardia del aeropuerto se acercó con el detector de mano. él dejó el maletín a un lado y abrió los brazos. el recorrido no dio respuesta hasta que llegó al cuello donde volvió a pitar. el guardia lo miró sorprendido y arqueó las cejas. él se quitó la corbata y se abrió la camisa. una gruesa cadena y un candado cerraban su cuello. el guardia volvió a arquear las cejas. “no tengo la llave”, fue lo único que pudo contestar.

Comentarios (0)

  1. Anonymous
  2. Anonymous

    Lo bueno si breve, dos veces bueno. Aunque no siempre estoy de acuerdo con eso, en este caso me ha encantado que en tan pocas lineas hayas dicho tanto. Muy bueno ese minirelato!
    Meinherr

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