día 3299 de esclavitud, 1271 de castidad

los días se suceden y a veces no ocurren cosas lo suficientemente significativas como para consignarlas en el blog. en el fondo la vida es muy aburrida. sin embargo hay algo que no se puede obviar y es que el objeto ya no puede dejar de ser objeto, que eso es una constante en su existencia y que cada vez va a más. por eso hoy el objeto estuvo reflexionando sobre su entrenamiento y se preguntó si realmente termina alguna vez porque eso significaría que ya vive sin ego. al ego no hay que darle cuartel y siempre hay que estar pendiente por si reaparece para que no te coja desprevenido.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega

Dejar un comentario

Ir a la barra de herramientas