día 3249 de esclavitud, 1221 de castidad

escribir con las manos esposadas es incómodo como está haciendo el objeto ahora, pero no hay otra opción. el Dueño puso ayer. los grilletes al objeto y no se los ha quitado a pesar de haber pasado toda la mañana dando vueltas por madrid.
el Dueño despertó al objeto ordenándole que fuera a la lucha y como El tenía trabajo, que iba a pasar la mañana por ahí, siguiendo el ritual de cada viaje. el objeto se duchó y, siguiendo órdenes del Dueño, se vistió con vaqueros, polo negro y botas. justo había terminado de vestir cuando aparece el Dueño en el baño y le ata las manos a la espalda, lo amordaza con un trozo de tela y lo sienta en el mismo sillón que anoche. en apenas unos minutos el Dueño vuelve a correrse.
tras desatar al objeto y quitarle la mordaza se viste y lo acompaña abajo yéndose el Dueño a trabajar y el objeto a su recorrido por madrid. nada más salir se hace una foto mostrando los grilletes para dejar prueba de que efectivamente va con ellos por la ciudad. el hecho de que sea invierno y haga frío ayuda porque están bajo la chaqueta. el objeto se encamina al centro y llega a chueca dando un paseo justo hasta el mystic.
por el camino se da cuenta de que este fin de semana es el madbear, el encuentro de osos de la capital.
nada más entres en el mystic se da cuenta de que tiene la calefacción tan ata que no podrá estar con el abrigo así que se lo quita mostrando sus grilletes. el objeto no duda de que el dueño del local y el camarero se han dado cuenta de que los lleva, y algunos clientes también pero nadie dice nada.
el objeto se queda allí casi hora y media desayunando y escribiendo. el objeto lo comunica al Dueño que se ha quitado el abrigo y le contesta:
-Que todo el mundo sepa lo que eres. – y luego – Siéntete en paz (…) lleva con dignidad tus grilletes, tu collar, la jaula y las botas.
al salir del mystic el objeto se fue a berkana donde encontró algunas novedades editoriales ante las que on se pudo resistir, sobre todo teniendo permiso explícito del Dueño para comprar.
el objeto estuvo allí un buen rato mirando e intentando hablar lo menos posible y se fue de allí con una buena bolsa de libros. de allí fue a fnac y al corte inglés buscando algunas cosas que necesitaba y que sabía que encontraría en algunos de los sitios, como así fue. estando en fnac recibió una llamada del Dueño, que estaba en callao y que iba a una tienda de discos de vinilo donde suele ir. quedamos en que llamaría al salir de allí.
el objeto esperó al Dueño en la terraza del rodilla que está en callao y cuando apareció fuimos a un bar cercano a tomar un aperitivo. Dueño y objeto estuvieron hablando y el Dueño ordenó al objeto que le mostrara los libros que había comprado. de allí fuimos hasta una tasca cercana de la plaza de santa ana donde comimos un cocido madrileño. por la calle había muchísima gente y era muy incómodo caminar. durante todo este tiempo el objeto sentía el peso este tiempo el objeto sentía el peso de los grilletes en sus muñecas bajo el abrigo.
tras el cocido tan salado, Dueño y objeto necesitaban algo dulce y buscando un sitio llegamos hasta chueca. nos sentamos y pedimos. en el local había varios osos, posiblemente gente que había venido al madbear.
fue entonces cuando ocurrió. empezamos a hablar y de pronto el objeto notó como la voz del Dueño cambió. estaban hablando del subspace y de la última vez que el objeto entró en ese estado pero pudo seguir trabajando. entonces el Dueño dijo:
-Es mi voz como ahora. No vas a poder hablar hasta que estemos en casa de nuevo. Ni tus brazos los vas a poder mover hasta que te ordene. Estás atado y amordazado.
y allí, en una cafetería llena de gente, el objeto se quedó mudo e incapaz de moverse. Inclinó un poco los ojos en señal de sumisión y entró en subspace. era plenamente consciente de todo lo que pasaba a su alrededor, pero no podía moverse ni hablar.
entonces el Dueño se levantó para ir al baño y el objeto quedó allí, mudo e inmóvil, mirando hacia la taz de café. ¿qué hubiera pasado si se llega a acercar una camarera o alguien? que no hubiera poder contestar ninguna pregunta ni moverse.
a los pocos minutos apareció el Dueño y ordenó al objeto levantarse y ponerse el abrigo. se lo había quitado por la calefacción, con lo que los grilletes habían estado visibles. el objeto se levantó y se puso el abrigo. la última orden antes de salir fue: “Sígueme”, y el Dueño salió por la puerta.
la calle hortaleza estaba llena de gente, gente guapa y atractiva pero el objeto sólo miraba las botas del Dueño que iba dos pasos por delante, ni poder evitarlo. los ruidos, la gente, los coches… los estímulos eran muchísimos pero el objeto estaba más allá, solo obedeccía. estaba en un modo extraño que on sabía si era subspace realmente.
el objeto no podía hablar aunque quisiera, y desde la pastelería sentía el dolor del la entrepierna de la erección contenida por la jaula, los dedos de los pies le dolían de llevar tanto tiempo caminando con las botas, pero no podía apartar la mirada de las del Dueño, que no se dirigió a casa sino a la plaza donde está el tribunal supremo.
había un par de personas paseando a sus pasos pero el objeto casi ni se fijó en ellos porque el Dueño llegó a un banco y dijo:
-Siéntate.
el objeto era como un autómata. sin pensar nada, sin decidir nada. sencillamente se sentó. entonces el Dueño lo hizo entrar en el “subspace clásico” el que el objeto conoce. bastaron unas palabras y el objeto se sintió caer, perdiendo el control de su cuerpo. a partir de ese momento, y aunque era consciente de lo que ocurría a su alrededor, no pudo moverse. era un estado de paz y de tranquilidad absolutas.
el Dueño estuvo haciendo algo, luego el objeto descubrió que eran fotos. el objeto tenía los ojos cerrados y no podía moverse pero notaba cuando el Dueño se interponía delante del sol porque aunque hacía frío el día estaba soleado.
el Dueño “sacó” al objeto de ese estado relativamente fácil, aunque el objeto no salió realmente, sólo abrió los ojos y pudo moverse. su estado mental seguía siendo de subspace.
entonces el Dueño ordenó al objeto que se levantara y se sentara junto a El en otro banco. le ordenó sacar un libro que estaba leyendo y que se pusiera a leer. eran órdenes concretas, directas, estrictas, de dos o tres palabras. el objeto obedecía como un autómata.
estuvimos sentados un buen rato, el objeto sin levantar la vista del libro y el Dueño parecía disfrutar del entorno. pasado un tiempo que el objeto no pudo precisar, el Dueño se levantó y ordenó al objeto que volviera a ser consciente y que le diera un abrazo. el objeto se lo dio pero no entendió lo de ser consciente porque lo había estado siendo todo el tiempo y no deseaba abandonar ese estado de sometimiento en el que estaba sumido.
caminando para casa el objeto seguía como cuando había salido de la pastelería, en un estado de subspace activo.
al llegar a casa, el Dueño ordenó al objeto quedarse en calzoncillos y cambiar las botas sendra por las rojas. le unió los grilletes por delante y le dio permiso para dormir una siesta. después de dos horas en que el objeto durmió profundamente, el Dueño lo despertó y lo encerró en su celda, el vestidor del Dueño, junto con sus otras propiedades, especialmente sus botas. allí el objeto pasó gran parte de la tarde escribiendo amordazado con cinta americana y con los grilletes unidos por delante.
también fue allí donde cenó unas piezas de fruta y un yogurt, pero antes el Dueño lo casó para hacer un role-playing, continuación de uno hecho la última vez que el objeto estuvo aquí. el Dueño llevó al objeto al baño y le hizo poner las botas sendra por fuera. luego le ató las manos a la espalda y lo sentó en una silla allí. luego lo amordazó con una mordaza de bola y por encima cinta americana y trozo de tela. a continuación filmó un video simulando un secuestro. luego paró y le dio instrucciones al objeto de que debería parecer temeroso, más bien aterrorizado. el Dueño terminó las instrucciones con un “No me decepciones”. y aquello fue como una bomba para el objeto hasta el punto de que lo sacó del role-playing y lo convirtió en real. el Dueño se acercó con una paleta de cuero y empezó a golpear el pecho del objeto mientras firmaba. de pronto ante el temor de defraudar al Dueño, el objeto comenzó a llorar, lo cual excitó muchísimo al Dueño que acabó corriéndose de nuevo.
después de la cena el Dueño tumbó al objeto a su lado. había pasado cierto tiempo desde el role-playing y le puso un video bdsm, the contract, que casi parecía casero. viendo un esclavo torturado para obligarle a firmar un contrato de esclavitud fue suficiente para excitar a los dos de nuevo.
-¡Tócate! – dijo de pronto el Dueño – Quiero ver como te tocas.
y el objeto obedeció.
-Ahora sácate la leche con mucho dolor.
y el objeto comenzó a agitar la jaula como si se estuviera masturbando. tenía los grilletes unidos por delante y las botas rojas puestas. en pocos segundos la leche salió con fuertes dolores y a los pocos segundos el Dueño volvió a correrse.
el objeto quedó en shock porque se sentía sucio y había sido una experiencia desagradable pero había obedecido la orden del Dueño. el objeto se lavó lo mejor que pudo y luego se pusieron a ver una película, el detective. el Dueño es muy cuidadoso y delicado con el aftercare. siempre está pendiente del objeto en ese sentido.
el balance del día ha sido completo. por la mañana por madrid, luego la comida con la dominación psicológica y por la tarde la física.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

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