día 3243 de esclavitud, 1215 de castidad

el día comenzó normal y se suponía que iba a ser un día normal. sin embargo no lo fue. por la mañana el objeto se puso a trabajar, manteniendo el contacto con el Dueño. y de pronto, en el momento menos pensado, empieza a bombardearlo el Dueño con nuevas órdenes para el futuro comportamiento del objeto. el objeto se sentía como golpeado por todas partes, hasta que sencillamente aceptó lo que le venía.
en resumidas cuentas el Dueño ha establecido que no debe hablar, actuar y decidir más que lo estrictamente necesario. todo aquello que se salga de lo estrictamente necesario depende de su aprobación. el objeto no debe hablar en presencia del Dueño hasta que se le pregunte o se le permita. además lo único que puede hacer el objeto es suplicar. ya no se le permite preguntar. si tiene que hacer una pregunta debe suplicarlo primero.
a medida que la conversación avanzaba el objeto notaba como esa cadena que le une al Dueño se iba haciendo cada vez más estrecha y el collar cada vez más apretado. al final el objeto estaba en una especie de shock. preguntado por el Dueño, la única forma de expresarlo adecuadamente fue que los barrotes de la jaula en la que vive se habían unido un poco más y que la cadena que lo sujeta era más pequeña que al comienzo del día.
por la tarde el Dueño dio otro paso. ordenó al objeto que se pusiera las botas de madrid, el collar ancho de cuero, la mordaza con cinta americana y el buttplug. el objeto tenía que soportar lo más posible. en total el objeto estuvo con el buttplug tres horas. entró relativamente bien aunque pronto empezó a doler. todavía estuvo el objeto más tiempo amordazado y con el collar.
al sacarse el buttplug el objeto tenía la próstata tan estimulada, por decirlo de alguna forma, que viendo un video, el objeto se tocó ligeramente la jaula y la leche salió. cuando se lo confesó al Dueño le dijo que no rompía la castidad porque tenía la jaula puesta pero que sería castigado.
resumiendo el día, las nuevas órdenes del Dueño son las siguientes:
1-la existencia del objeto queda reducida a lo imprescindible y necesario: comer, hablar, moverse….
2-cualquier exceso de eso es un pecado y debe ser confesado
3-el Dueño controlará hasta lo más mínimo.
4-queda prohibido preguntar, opinar, o cualquier otra cosa que no sea suplicar.
5-porque el silencio será el estado natural y habitual del objeto. todo lo demás será una excepción
6-todas las excepciones dependen del Dueño
7-el objeto no mirará directamente al Dueño ni hablará en su presencia a menos que se le ordene, permita o sea preguntado.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

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