día 3180 de esclavitud, 1152 de castidad

hay cosas que trascienden la comprensión del objeto. sin duda esto no entiende como ocurre pero el Dueño parece saber siempre y exactamente lo que piensa y cómo se siente el objeto. es casi como un número de magia, pero muy real. al objeto cada vez que lo hace le causa estupor y sorpresa.
a eso lo llamamos “la conexión” y funciona en ambos sentidos aunque de manera diferente. para el Dueño es una forma de control, para el objeto es una manera de obedecer y de servir. todo esto viene porque hoy la conexión ha hecho que el objeto sienta la tristeza que está sintiendo el Dueño por una situación familiar muy complicada. ha sido tan intenso, que al objeto se le han saltado las lágrimas.
el objeto no lo ha vivido como algo negativo, sino al contrario, lo vive como un regalo, como algo que vincula al objeto con el Dueño de forma tan o más fuerte que una cadena de acero. esto es inseparable, irrompible a menos que el Dueño quiera o desee.
ell objeto agradece cada día que el Dueño haya hecho del objeto algo de su propiedad. ese vínculo es para lo bueno y para lo “malo”, entendido como malos momentos. muchos no entenderán esta conexión pero es una realidad.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

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