día 2996 de esclavitud, 968 de castidad

de forma sistemática el Dueño ha estado “arrasando” cualquier rasgo de individualidad, o de voluntad que podía quedar en el objeto. poco a poco, mediante mensajes certeros fue limpiando la mente del objeto. “No estás centrado”, “Tu despiste te aleja de tu naturaleza”, “Cada vez que decides te pierdes y vas contra mis deseos”. “Yo puedo salvarte pero te empeñas en perderte”: así fue prácticamente todo el día. en un momento esto empezó a angustiar al objeto porque pensaba que había avanzado pero se dio cuenta de todo lo que quedaba por hacer.
esto no sabe si es intencionado o no, si es planificado, pero resulta devastador para el objeto… y al mismo tiempo muy necesario.es un condicionamiento permanente que hace que esto se sienta auténticamente prisionero y esclavizado. no es capaz de imaginarse el objeto ya fuera del control del Dueño. cada vez que hay que tomar una decisión el Dueño se hace presente en la mente de esto.
el objetivo del Dueño es que el objeto se comporte, actúe, piense y viva como un auténtico objeto. lo ha expresado muchas veces y cada vez más, quiere un objeto castrado, mudo, encadenado, inerte, sin voz y sin voluntad, sin pensamiento, sin deseos, sin sexo. ese es el objetivo del Dueño y no parará hasta que ocurra.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

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