leather

minirrelato visual

supongo, o se me antoja, que este es el equivalente a uno de mis minirrelatos pero en imágenes. solo vemos una parte y el resto hay que suponerlo o imaginarlo. curiosamente la parte vista es atractiva, atrayente…. al menos en mi despierta un deseo de saber más. tal vez la cara del cuerero, o cómo será la chaqueta, si lleva las manos esposadas también. ¿qué hace ahí tumbado? ¿tal vez lamiendo las botas de su amo? ¿podrá caminar con esas esposas de pies ¡tantas preguntas y sólo una imagen para imaginarlas! ¿quién dijo que el bdsm era aburrido?

a vueltas con la sumisión

a veces me sorprendo pensando que las fotos más simples son las más significativas. en este caso toda ella me habla, me dice cosas, me evoca situaciones. el collar, la correa, la mordaza, el cuero, las manos a la espalda, el estar de rodillas. todo el conjunto me dice de lo que este hombre quiere ser, de lo que es: un esclavo, un perro, un sumiso. ha cedido su poder a un amo, al que tiene la capacidad de desatarlo, porque lo ató primero, o de quitarle la mordaza, algo que él por sí solo no puede hacer. no tiene autonomía, es dependendiente porque depende de otro para ser libre. si, en esta foto están concentradas muchas cosas.
esta foto es lo mismo que arriba, pero en movimiento, en acción, cuando la sumisión se pone en marcha para producir placer al amo y a aquel a quien el amo se lo quiera producir. al perro esclavo solo le queda someterse y esmerarse para que el amo pase un buen rato. no basta con ser un ente pasivo. debe movilizar todas sus capacidades para satisfacer a sus señor.

amo leather ¿o no?

yo creo que si, que este es un amo. no sé por qué pero me produce ese efecto. la intuición es importante en esto del bdsm. cuando conoces a alguien por primera vez no sabes si es un AMO con todas las letras o un psicópata que va a hacerte daño. creo que tenemos un sexto sentido que hay que desarrollar. fue ese sexto sentido el que actuó con mi AMO. en nuestra primera conversación ya estuvo claro quien mandaba y, de forma natural, lo empecé a tratar de Usted desde el primer instante, sin planearlo, sin desearlo, inconscientemente. supongo que algo en mi interior me dijo que EL era el AMO.
no siempre he tenido tanta suerte. mucha gente me ha decepcionado por el camino, y supongo que yo a ellos, aunque nunca hubo intención de hacerlo. lo único que sé es que aún me estremezco cuando estoy en su presencia, y siempre tengo que apartar los ojos al suelo cuando me mira.
creo que tiene algo que ver con la comunicación no verbal, con el cuerpo, con la expresión, con los gestos. los auténticos amos lo destilan, es como una colonia, aunque no lleven nada puesto. se siente, se percibe: su mirada, su postura, sus palabras…. todo dice quiénes son. y a mi eso es algo que me encanta, especialmente en mi AMO, porque puedes sentir su control sobre ti incluso en un lugar público, en medio de una cafetería o un restaurante. solo los iniciados podrían darse cuenta. en esas situaciones EL me tiene sujeto, dominado… solo con una mirada

cuero y cadenas

son sin duda la combinación perfecta: el brillo metálico de las cadenas sobre el negro brillante del cuero. pueden aparecer como el collar del perro, como parte de un buen arnés o como sujeción para el esclavo… de muchas formas, de cualquier forma, la cadena y el cuero siempre pegan.
en una sesión son una herramienta muy útil, si no imprescindible, para sujetar a un esclavo. sirven para mantenerle los brazos elevados, tirar de ellos, mantenerlo tenso, mostrando sus músculos… produciéndole dolor. en estas circunstancias es conveniente tenerla la boca bien amordazada, no sólo para evitar que los vecinos lo oigan, sino especialmente para aumentar su sensación de impotencia. se pierde la esperanza, haya posibilidad o no, de recibir ayuda. entonces solo queda el esclavo a solas con su AMO y su dolor.

sirven en definitiva para mantenerlo controlado, sometido, inmóvil. al contrario que las cuerdas, las cadenas son capaces de mantener sujeto a un sumiso sin el peligro de cortarle la circulación. otra ventaja es que es muy difícil liberarse de un encadenamiento. las cuerdas pueden aflojarse con tiempo y trabajo, una cadena, cuando se cierra el candado, o tienes la llave o un potente soplete. una cadena es la mejor solución para tener un esclavo sujeto pero con libertad de movimientos, que pueda llegar al baño, por ejemplo, pero que no pueda salir de la habitación. a colación de esto, una propuesta para los Amos. la tortura aumenta cuando estás encadenado, por ejemplo, a la cama por el collar del cuello y la llave del candado está a pocos centímetros….tan lejos pero a la vez tan cerca. eso puede llegar a ser desesperante.


blanco y negro

no sé quien dijo que el color era mejor- el cuero es negro. unas buenas botas son negras. mi AMO lleva un pañuelo de color negro… el negro es el color del bdsm y en las fotos sigue teniendo una fuerza increíble. tres ejemplos, de nuevo tres. en esta primera es imposible no fijarse en ese látigo que cuelga de la cintura del Amo. el dolor está íntimamente ligado al bdsm, pero no es siempre necesario. sin embargo si uno no está preparado o dispuesto a sufrir, este no es su sitio. este sufrimiento viene, sobre todo, de la necesidad de cambiar, de violentarte para poder adaptarte a tu Amo y a sus deseos. el culmen de esto es cuando se está dispuesto a sufrir para que EL siente placer. entonces es cuando las cosas se ponen realmente en su sitio.
el material no es imprescindible, pero ¿quién duda de que ayuda? para muestra un botón… o mejor, una foto. casi puedo oler el cuero desde aquí, ver el brillo de las botas. definitivamente el blanco y negro favorece a los leathermen. además, el cuero de colores puede ser atractivo, pero nada comparado con unas buenas botas brillantes, unos buenos chaps, un buen arnés. sólo desde el cuero negro se resalta el brillo de una cadena, de un collar, o un pañuelo que indique tus gustos y preferencias sexuales. no, definitivamente el cuero negro es un plus.

¿quién dijo que aquí no había sentimiento? el bdsm es un volcán de sentimientos: dominación, sumisión, entrega, dependencia, confianza, sometimiento, indefensión, control….cariño. si, porque, como me comentó mi AMO en nuestro último encuentro, a un AMO que no le toques a su esclavo. si le coges cariño a tu mascota, a tu perro ¿cómo no hacerlo con tu perro-humano, con tu mascota parlante? además, un beso puede ser un acto de dominación total, un acto de posesión del AMO sobre el esclavo. hasta en su beso se puede dejar bien claro quién es el que manda.

leathercowboy

a veces uno tiene la suerte de encontrarse un dos en uno, y no es porque estemos precisamente en rebajas (que no lo estamos) sino porque se combinan dos cosas que resultan interesantes. es el caso de esta fotos, donde no sólo serían dos, sino tres las cosas que me llaman la atención, a saber: las botas, el cuero y el hecho de que sea un cowboy. tres mitos del mundo bdsm en una misma instantánea. ¿quién da más?

un poco de todo

¿quien manda aquí? me parece que no hay duda. la actitud de ambos no permiten cuestionar el papel de cada uno en la relación. siempre es igual: uno manda, el otro obedece. eso ocurre entre los heteros, los homos, los masocas, los sumisos, los padres y los hijos, los profesores y los alumnos, los jefes y los empleados, la policía y el ladrón, el político y el funcionario…. siempre alguien manda. lo bueno del bdsm es que esto te lleva a correrte. ojalá pudiéramos hacerlo igual con el municipal de la esquina.

…a algunos policías tampoco me importaría verlos así, en esta postura. ¿por qué a los sumisos nos va tanto el rollo de militares, policías, y por extensión, el tema de la ropa de cuero? por una cuestión muy sencilla: la autoridad. es la autoridad la que resulta erótica y erotizante; la autoridad de ponerte un pie encima y apretar mientras te empuja contra una pared y tú dar gracias porque lo hacen. la autoridad no sirve de nada si no se ejerce, si no se pone en movimiento. uno puede tener la actitud, pero lo que necesita realmente es la acción, el ejercicio efectivo del control sobre alguien…….

….que muchas veces se realiza sólo estando presente. dos cosas de aquí. la primera, como no, el cuero: su olor, su brillo, su tacto….. todo de él me gusta. es algo inconsciente, instintivo, una prenda de cuero capta inmediatamente mi atención. tengo serios problemas para apartar la vista cuando veo a alguien con cuero. si además va acompañado de la adecuada actitud, me pongo a temblar. por eso mi AMO, que me conoce, me ha prohibido mirar a otros cuando vamos al yumbo. eso para mi es una tortura y una forma extrema de control. si no hay que volverse muy loco ni tener mucho material para dominar a alguien: sólo es necesario conocimiento y voluntad de dominio.

el salvaje posmoderno

no, no pretendo hacer un paralelismo con el salvaje de rousseau ni con ningún otro salvaje de la literatura o la cultura moderna. este “salvaje” no es otro que marlon brando, o más concretamente, johnny, su personaje en the wild one. motero él, jefe de una banda que llega a un pueblo. fue el primer lederón mediático y aún hoy, a mi, viviendo en este siglo XXI, me siguen poniendo esa chupa, esas botas, y esos guantes ¡quien fuera acariciado por ellos!. fue mi primer icono bdsm, mi referencia de macho lederón. pero ahora los moteros son ligeramente diferentes, ni mejores ni peores, sólo diferentes. aquí un ejemplo. chaps, moto de gran cilindrada, pelo en pecho, cuerpo más que aceptable. las diferencias son apreciables, sin embargo, con esa pluralidad de gustos que me caracteriza, no puedo elegir entre uno u otro, me gustan los dos. a los dos lamería su cuero y sus botas, ante los dos me arrodillaría y me ofrecería, y a los dos dejaría que me pusieran un collar alrededor del cuello.
pero lo mejor de todo es que no cambiaría a mi AMO actual por ninguno de los dos. entre johnny y mi AMO, elijo a mi AMO; entre este motero posmoderno y mi AMO, elijo a mi AMO. no es que sea más guapo, que lo es; tampoco que sea más morboso, que lo es; ni que sea más mediático, que no lo es ni ganas de que lo sea…. es, sencillamente, que es mi Dueño y mi Señor; que una vez me marcó y desde entonces le sirvo y obedezco. proque cuando se pone sus guantes y me toca con ellos ni brandon, ni johnny, ni nadie. no…. definitivamente renuncio al salvaje y al posmoderno y me quedo con mi AMO.

moteros bdsm

el orden de los factores no altera el producto, dice una máxima matemática. en este caso si… pero ¿por qué tenemos que verlo todo con un orden? ¿por qué todo tiene que tener un principio, un desenlace y una conclusión? ¿odiamos tal vez los finales abiertos? ¿o no soportamos que los finales sean principios? yo quiero hoy hacerlos todo al revés, comenzar por el final y terminar por el principio porque se me antoja que tal vez las cosas son más circulares, más erráticas, menos ordenadas de lo que pensamos. y así el esclavo lamiendo que no lame, porque tiene el casco, pero sometido al fin y al cabo puede ser el principio de una sesión.
o tal vez no. porque luego le esposan, porque tras lamer las botas ha descubierto que solo quiere servir a su Señor y estar a sus pies…. o tal vez se está ofreciendo sin resistencia para que hagan con él lo que quieran, o sencillamente se somete… se somete… me encanta esta palabra. si, me quedo con que se somete a su amo, motero él, cuerero él, botero él.
y el principio es el final, o todo vuelve a empezar. otro ha entrado en escena, y entre los dos cogen a un despistado motorista que pasaba por allí, o sencillamente es el marido del AMO que ha venido a disfrutar de su nuevo esclavo que ya está sometido, o es un extraño que pasaba por allí y que se ha añadido a la fiesta….. las cosas pueden ser lo que parecen o no. las cosas pueden no ser lo que parecen. las cosas pueden, sencillamente, no ser.

pareja leather

realmente no quería hacer un blog sólo para poner fotos. sé que una imagen vale más que mil palabras pero aún así quería darle contenido, que los bloggeros se pararan a leer y, sobre todo, darle salida a mi mundo interior, que de tanto interior, se puede corromper. sin embargo hay situaciones e imágenes donde es mejor callar, como estas que presento hoy. las encontré casualmente por internet y no sé si son de una campaña, una película o sencillamente una pareja que se dedica a hacer fotos morbosas… hipermorbosas…. supermorbosas.

el hecho es que yo me identifico con todas y cada una de ellas. no suena muy original pero cada vez descubro que hay menos cosas nuevas bajo el sol… ¿o es que sencillamente estoy prefiriendo la oscuridad últimamente? siempre que veo estás imágenes no puedo dejar de preguntarme cómo nos verán desde fuera. ¿qué pensará un burgués bienpensante de un tío rapado, atado a una cruz de esta forma y vestido de cuero? ¿qué sentirá viendo a un tío a cuatro patas, siendo el perro de su Amo y arrastrándose por el suelo a sus pies? me encantaría saberlo…. o tal vez no, porque realmente me importa una mierda.
lo que realmente me importa es lo que piense mi AMO, lo que quiera de mi, lo que desee de su perro. eso es lo único importante. ni siquera el morbo importa porque no es más que la expresión externa de algo interior. el cuero mola, pero solo para y por quien sabe llevarlo. ponértelo porque es “chic” (qué asco de palabra) te vuelve ridículo. la actitud es lo que importa y eso no se improvisa. pero por actitud no me refiero a esos amos novatos que creen que por ser prepotentes ya tienen el cielo dominante ganado.

cuando hablo de actitud siempre, siempre, siempre, me acuerdo de mi AMO. nunca levanta la voz, no es violento, ni agresivo, ni prepotente… pero cuando entra en una habitación todo el mundo agacha la cabeza. desde el primer día que lo conocí produce el mismo efecto en mi: nada más verlo aparecer mi vista cae hacia el suelo, mis hombros se encogen ligeramente y mi voz se apaga. cuando hablo me siento incapaz de tratarlo de tú, solo de Usted, incluso inconscientemente. eso es actitud: ser capaz de que no pueda mirarle a la cara, de que una palabra suya baste para hacerme temblar de miedo o de placer. si, definitivamente hay cosas que ni con imágenes ni con palabras.

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