esclavitud

día 3325 de esclavitud, 1297 de castidad

el objeto tenía hoy una situación complicada en el trabajo, y era algo que le inquietaba, por decirlo de alguna forma porque realmente no se sentía nervioso. el Dueño se lo dijo a primera hora, si estaba intranquilo y el objeto le contestó que no lo estaba. es la tranquilidad que da saber que nada depende de ti y que todo está controlado por el Dueño. si no tienes que decidir solo te queda obedecer y es da una calma profunda porque la obediencia exime de responsabilidad. el dueño sabe que el objeto debe vivir así, que es lo que siempre ha buscado, y necesitado.
efectivamente el objeto fue a trabajar y pasó por la situación con mucha calma y tranquilidad, lo que no impidió que, también durante la mañana, se encontrara con un ego enorme, descomunal, en forma de cliente que estaba obcecado y que no atendía a ninguna razón. un animal salvaje sin cerebro parecería más razonable.
gracias a dios terminó y el objeto fue a casa donde comió y estuvo en silencio toda la tarde. debería haber ido a entrenar pero estaba demasiado cansado de la semana que ha tenido, que ha sido dura, muy dura.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3324 de esclavitud, 1296 de castidad

hoy ha pasado algo en el trabajo y el objeto ha tenido un amago de sentirse molesto, agraviado, insultado. Inmediatamente, y gracias al entrenamiento del Dueño, el objeto recapacitó y se dio cuenta de que era el ego intentando mostrar la patita, hacerse puentes toman las riendas. esta es, tal vez, una de las lecciones más valiosos que el Dueño ha dado al objeto, el hecho de que, al ser un objeto, no puede sentirse ofendido por nada que haga un humano, ya que ellos, todos ellos, son Superiores. un insulto, una agresión incluso estaría justificado y el objeto no podría decir nada, salvo en un caso. el Dueño, a la vez que ha degradado el objeto al nivel de cosa y de propiedad, le ha ordenado que no se deje pisar por nadie, porque cada vez que pisan al objeto, lo pisan a El. ¿como conseguir el equilibrio entre estos dos polos? el objeto ha comprendido que la mayoría de los conflictos y de las rencillas no se producen porque realmente alguien quiera abusar de uno, sino porque el ego toma las riendas y la situación se convierte en una pelea de egos. la diferencia está, entonces, clara y cristalina, cuando en la situación de abuso o humillación aparece el ego, el objeto no tiene que sentirse ofendido ni molesto porque una humillación apaga al ego, lo inutiliza.. sin embargo si el ego no aparece significa que hay un Intento de abuso, de humillación gratuita, de pisar al objeto y entonces el objeto debe intervenir y no dejarse pisar. es entonces cuando el objeto debe obedecer la orden del Dueño.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega

día 3323 de esclavitud, 1295 de castidad

el objeto ha mantenido una conversación con el Dueño a media tarde y eso siempre es un acontecimiento porque es suficiente para animarlo, y eso que hoy llevaba un día bastante regular. el Dueño ha establecido que el objeto haga una ofrenda cada vez que cometa una falta y le hizo saber una ofrenda, “para cuando cometas la próxima falta”, dijo. sin embargo el objeto suplicó comprarlo porque aún se sentía mal de la última vez, aunque el Dueño le había perdonado. fue necesaria una conversación para que el Dueño concediera al objeto hacerle la ofrenda. es tan extraño, porque el objeto puede estar muy alterado, triste o nervioso, pero basta oír la palabra del Dueño para que todo adquiera otro cariz, para sentirse completamente diferente.
en el trabajo los egos siguen haciendo de las suyas e intentan en todo momento alterar e imponer, incluso por medio de la violencia, su criterio. eso afecta mucho al objeto que sólo imita y aparenta ser humano. la verdad es que no lo es y el objeto lo sabe. aún así tiene que obedecer las órdenes del Dueño y seguir trabajando en esto porque el Dueño considera que así hace un bien y colabora al bienestar de la sociedad y de la gente que rodea al objeto. gracias a que el Dueño es el apoyo y el guía del objeto. sin El esto sería imposible.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega

día 3322 de esclavitud, 1294 de castidad

el objeto se estaba duchando hoy y, como medida higiénica, se había quitado la jaula para lavarse bien el apéndice. cualquiera podría pensar que era una buenísima oportunidad para aprovechar y masturbarse, por ejemplo. pero nada más lejos de la realidad. de hecho el objeto se sorprendió porque cuando se lavó el apéndice estaba tan pequeño que le costó lavárselo en profundidad. le sorprendió el tamaño que tenía. el uso de la jaula lo ha reducido hasta un punto casi ridículo. en los blogs especializados se dice que eso es normal y que, una vez se deja de usar la jaula el apéndice vuelve a tener el tamaño adecuado. sin embargo eso no es lo que desea el objeto. el objeto es pera no sólo que se mantenga así sino que siga encogiendo hasta casi desaparecer. y lo desea no porque tenga deseos propios, sino porque así lo quiere y lo ha ordenado el Dueño y sus deseos son los únicos importantes.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3321 de esclavitud, 1293 de castidad

el objeto no recuerda haber estado más centrado de lo que ha estado en los últimos meses. el Dueño afirmo no hace mucho que el trabajo estaba casi terminado, que el entrenamiento había “concluido” y que lo había conseguido, que ahora tenía lo que siempre había deseado, un objeto de su propiedad.
sin embargo en los últimos meses, a pesar del control cada vez más férreo al que el Dueño somete al objeto, el objeto ha fallado en mantener el blog al día. la principal razón es que las obligaciones del objeto se han multiplicado. el día ya no da para más a objeto, a pesar de que no es más que una excusa. el objeto ha pedido perdón al Dueño muchas veces, y más que parece que seguirá pidiéndolas. espera ponerse al día pronto pero eso lo ha intentado en más de una ocasión ya, ponerse al día y llevar el blog igual. solo queda que el Dueño, que es comprensivo y sabe las circunstancias del objeto, sepa perdonar sus tardanzas y le ayude a organizarse mejor.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3320 de esclavitud, 1292 de castidad

el objeto tenía una comida con permiso del Dueño, por supuesto. sin embargo antes de salir el objeto le confesó al Dueño que anoche se sacó la leche, con la jaula pero sin permiso explícito del Dueño. fue algo desagradable y doloroso pero lo peor fue que el Dueño no había dado su permiso.
el objeto estaba emocionalmente inestable porque el día había sido muy duro a nivel humano, el objeto tuvo que parecer demasiado humano. debió decírselo al Dueño entonces, no habérselo guardado. porque una cosa lleva a otra. y así el objeto se encontró por la noche intentando sentir algo con la jaula entre las manos. no es algo de lo que el objeto esté orgulloso pero lo confesó ante el Dueño. el Dueño se sorprendió y ordenó al objeto que lo llamara para explicarse y así lo hizo. el Dueño fue magnánimo y generoso, valorando el hecho de que lo confesara. el objeto imagina que si el nub estuviera aquí le habría ordenado llevarlo todo el día, o incluso más.
todo esto no hace más que reforzar o confirmar una realidad: que cuando el objeto no es completamente transparente con el Dueño, las cosas comienzan a fallar y a salir mal. El debe tener completamente el control.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3319 de esclavitud, 1291 de castidad

después de una semana sin ir a entrenar hoy el objeto fue y le sentó muy bien, porque ha sido un día intenso y desagradable en cierto sentido. la mañana fue dura y el objeto no paró todo el tiempo. por la tarde fue a entrenar y luego estuvo en casa.
sin embargo durante todo el tiempo el objeto sintió el control del Dueño y su presencia. como todos los días comenzó con su saludo al Dueño y una súplica para que le permitiera hacerlo, vivir un día más. es un ritual pero no es un formulismo. realmente el objeto lo siente, siente la necesidad de que el Dueño le de permiso para seguir viviendo, para que comenzar su día.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3318 de esclavitud, 1290 de castidad

a incompetencia es algo muy común últimamente y hoy el objeto volvió a sentirla. en un centro médico se iba a hacer una operación derivada de la seguridad social y resulta que se olvidaron de varias cosas del preoperatorio. no se operaba el objeto pero iba de acompañante, y pasó mucho tiempo esperando, y esperando. para que se metan con la sanidad pública, porque la privada no es mucho mejor.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega

día 3317 de esclavitud, 1289 de castidad

antes de entrar a trabajar el Dueño quería hablar con el objeto. quería preguntarle una cosa que le había contado en una entrada del diario y al final la conversación derivó en lo ocurrido ayer en el trabajo. el objeto se lo contó y el Dueño le volvió a reiterar que había actuado muy bien, que estaba muy orgulloso y reiteró que no había marcha atrás, que aquello era definitivo, que el objeto le pertenecía para siempre.
además el Dueño sacó a colación otra cosa, el hecho de que la ciclotimia del objeto ha desaparecido. desde que tiene memoria el objeto, cada tanto tiempo, entraba en periodos de tristeza sin sentido y sin razón que le duraban una media de quince días. era una tristeza existencial, profunda, melancólica dirían en el siglo XIX. el objeto buscaba alguna razón aparente y no tenía ninguna porque ocurría tanto en buenos como en malos momentos y así pasaba que cuando todo marchaba estupendamente, el objeto se sumía en ese estado sin poder evitarlo.
sin embargo eso ha desaparecido. desde que el Dueño “degradó” a este inferior a la categoría de objeto, no ha vuelto a sentirse de esa manera. la explicación más lógica y evidente es que, por fin, el objeto siente que tiene un lugar en el mundo y que el Dueño lo ha puesto en él. ahora todo encaja. todo está bien, la existencia del objeto tiene sentido y puede que sienta momentos de tristeza, pero por una razón lógica no sin motivo. eso se lo recordó el Dueño hoy en la conversación.
también le dijo que, aunque su mente estuviera en una mazmorra era normal que existieran algunas grietas que dejaran entrar la luz y que eso podría alterar al objeto pero que era coyuntural y temporal, hasta que el objeto se encerrado físicamente y definitivamente por el Dueño.
lo último de la conversación fue una orden y una advertencia: “Recuerda que el microcontrol es absoluto y que quiero controlar tu vida hasta el último segundo”. así sea Dueño.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3316 de esclavitud, 1288 de castidad

el enfrentamiento llegó y el objeto tenía la orden de no dejarse pisar y ha obedecido. marcó terreno, dijo las cosas como debía decirlas y los egos encogieron brutalmente. gracias al Dueño el objeto no teme el conflicto. lo acepta como natural porque así lo es en el mundo de los humanos y el objeto tiene que vivir en ese mundo por ahora.
en el trabajo hay un grupo de personas que están enfrascadas en una lucha personal sin sentido, fruto de unos egos desmesurados, crecidos, hipertróficos. los egos nublan la vida, hace que tomes decisiones equivocadas y que vivan desde el enfrentamiento y al confrontación. es un desgaste tan duro y fuerte para los humanos, algo sin mucho sentido. en cualquier caso ya está. el objeto marcó su territorio y no dejó que nadie lo pisara. el Dueño lo supo y se sintió orgulloso de su objeto. esa fue la auténtica recompensa.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega

día 3315 de esclavitud, 1287 de castidad

se está gestando un problema en el trabajo, más bien ya está formado, y mañana se realizará un nuevo acto. el objeto se está preparando porque el Dueño ha sido muy claro: no debe dejarse pisar por nadie, y eso significa justo eso, no dejarse pisar.
es difícil porque normalmente estas cosas se resuelven entre los humanos como diferentes luchas de egos. el objeto debe no dejarse pisar y luchar contra los otros egos pero sin dejar que el suyo aparezca y tome el control. parece imposible pero no lo es. el objeto ha tenido experiencias y ha estado en situaciones similares así que debe afrontarlas igual, obedeciendo la orden del Dueño.
hay una pequeña contradicción porque las que intentar pisar al objeto, y por tanto al Dueño, son Superiores y el objeto debe tratarlos con respeto, pero el ego no es superior. de hecho si hay algo que estaría por debajo del objeto sería el ego, pero el ego no es nada, por tanto. por debajo del objeto no hay nada.
lo que pase mañana no afecta al respeto que el objeto debe a los humanos que son Superiores. es algo entre el objeto y los egos. y por encima de todo, por encima de cualquier cosa, la orden del Dueño: no dejarse pisar.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3314 de esclavitud, 1286 de castidad

hoy el objeto ha estado reflexionando sobre lo anormal que puede parecer la vida del objeto a los que no son como él. a veces se olvida porque el objeto mira blogs, visita páginas y frecuenta redes dedicadas al bdsm. allí encuentra toda una cultura con normas, reglas, relaciones y rituales, que forman una auténtica comunidad, una comunidad a la que el objeto se siente vinculado, pero luego la comunidad no está aquí, es una comunidad virtual. no hay duda de que sí hay comunidad leather en amsterdam, londres o san francisco, pero no en canarias. de hecho el objeto ya duda que la haya en madrid.
parece que si hay una comunidad en la que integrarte todo es más fácil pero ya es bastante que internet permita acceder a esa comunidad virtual. muchos jóvenes que sienten estos impulsos pueden darles sentido y obtener respuestas.
pero por otra parte, no estar en esa comunidad no impidió que hace 9 años el Dueño haya tomado posesión y entrenado al objeto. dicen que una comunidad tiene que estar formada como mínimo por tres, pero a veces dos parece suficiente.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3313 de esclavitud, 1285 de castidad

a pesar de lo que pueda parecer el objeto es un ser austero. sólo compra ropa un par de veces al año y normalmente cuando lo necesita. hoy ha sido uno de esos días. pero ha habido una particularidad. el objeto se despertó temprano y se puso delante del ordenador. pasó la mayor parte del tiempo leyendo un grupo de fetlife denominado irrevocable captivity. su nombre ya lo indica todo, cautividad o cautiverio irrevocable. leyendo las entradas y discusiones de Amos/Amas y esclavos o esclavas que buscaban una sumisión y esclavitud sin posibilidad de marcha atrás, de ser liberados nunca, el objeto se dio cuenta de cómo había fallado al Dueño en las últimas semanas hasta el punto de ocurrir lo de ayer, que el Dueño sintió al objeto lejos, perdido, descentrado.
en cuanto pudo hablar con el Dueño suplicó su perdón por ese comportamiento e hizo propósito de enmienda. cuando alguien, o en este caso algo, comete un pecado o una falta, hay que confesarla, proponerse no volver a hacerlo y ponerle remedio. así lo ha hecho el objeto volviendo al micromanagement que se había relajado un poco, y proponiéndose actualizar el blog lo antes posible.
el objeto suplicó al Dueño permiso para ir a comprar unas camisas, y le sorprendió la respuesta. el Dueño decidiría si eran convenientes y si se la compraría o no. como el objeto iba a ir acompañado aquello le pareció un poco incómodo, porque nunca lo había hecho y no sabría cómo podría hacerlo. el hecho es que llegó al centro comercial del mirador y entró en h&m buscando camisas. encontró algunas y fue al probador. se sacó foto y la envió al Dueño con quien mantuvo una conversación. si quedaban cómodas, el precio y cosas así. las primeras eran un poco estrechas así que el Dueño dijo que no. el proceso se repitió en un par de ocasiones y al final el objeto compró cinco polos: uno negro, dos grises y uno azul marino. “Oscuros, como quiero que sea tu ropa”, dijo el Dueño. “Además el azul es mi color preferido”, sentenció.
a continuación fue el objeto a otra tienda donde encontró unas camisas vaqueras, que andaba buscando. se las probó y resultó que todas le quedaban bien. mandó foto al Dueño diciendo que si eran de su agrado, porque eran un poco un cambio con respecto al estilo del objeto. el Dueño dijo que mucho y que pegaban con las botas que lleva el objeto permanentemente, así que las compró también cuando el objeto concedió el permiso. durante todo el proceso el objeto se sintió profundamente sometido, controlado, en definitiva feliz. y entonces supo como sería a partir de ahora y en caso de que hubiera sido con el Dueño. El recorrería la tienda, cogiendo lo que le gustase mientras el objeto detrás, iría cogiendo para luego probárselo. El daría el visto bueno y pagaría. podría hacerse sin que el objeto dijera una sola palabra. no tendría, porque no la tiene, capacidad de decisión. hoy los móviles permiten este tipo de control a distancia, y el Dueño lo usa sin ningún tipo de pudor. en el fondo es su derecho, su prerrogativa, un derecho natural e incuestionable.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3312 de esclavitud, 1284 de castidad

el día comenzó normalmente, un poco intenso porque si el objeto falta al trabajo parece que todo empieza a decaer, por eso incluso tuvo que ir media hora antes. durante toda la mañana el objeto no tuvo tiempo ni para ir al baño y cuando salió encontró un mensaje del Dueño diciendo que estaba despistados, descentrado y que lo notaba poco en contacto con el Dueño. el objeto suplicó perdón al Dueño porque, aunque no se sentía asi, que el Dueño si lo sintiera significa que no había sido capaz de expresárselo adecuadamente. poco importaba lo que pensara o sintiera el objeto. aquí lo único importante es lo que siente el Dueño, y en ese sentido el objeto había fallado.
en eso consiste vivir y existir teniendo al Dueño como centro, sólo sus sentimientos, ideas y valores importan. las del objeto no sirven para nada, no valen, no deben siquiera ser tomadas en consideración. hoy ha fallado el objeto en ese sentido y se sintió mal toda la tarde por ello.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3311 de esclavitud, 1283 de castidad

la mente es el auténtico reducto de alguien, y de algo. cuando se domina la mente se domina todo. y el Dueño tiene el dominio de la mente del objeto. controlando la mente se tiene el control absoluto de todo. el Dueño ha construido una mazmorra para el objeto, una mazmorra donde están encerrados los pensamientos y las ideas del objeto. es una especie de mazmorra “virtual” porque no es física, por ahora. sin embargo esto no significa que sea menos real.
durante mucho tiempo el objeto estuvo angustiado existencialmente. ya ha compartido que tenía la sensación de que no encajaba en ningún sitio. cuando estaba con gente podría estar contento o alegre, o incluso divertido, pero cuando estaba solo o se paraba a pensar, la verdad profunda salía a la superficie. era una especie de rio subterráneo que siempre estaba ahí.
el Dueño apareció en la vida del objeto y le enseñó cual era su lugar en el mundo, para qué vivía y para qué había venido a este mundo. y entonces todo cambió y esa corriente profunda cambió de sentido. ahora, el objeto puede sentirse en la superficie de muchas maneras pero profundamente sabe cual es su sitio, su lugar.
a ese nivel es al que está la mazmorra. el Dueño ha puesto los barrotes, ha levantado los muros a base de órdenes, normas y organizando la vida del objeto. ahora el objeto siempre tiene consigo ese “lugar”, un lugar de paz y tranquilidad, habilitado por el Dueño donde puede ser él mismo: un objeto propiedad del Dueño.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

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