esclavitud

día 3227 de esclavitud, 1199 de castidad

el Dueño lo ha dejado bien claro. no quiere ver al objeto con otra cosa que no sean botas, así que hoy, que el objeto ha tenido que viajar en un viaje relámpago a otra isla, el objeto ha ido con las botas que ordenó el Dueño para hoy: las marrones nuevas. a la ida todo fue bien ya que el objeto tenía que resolver algunas cosas antes de coger el avión, hasta que fue a pasar el control de seguridad. el objeto tuvo que quitarse las botas, ponerlas en una de esas bandejas de plástico y pasarlas por la máquina, con lo cual el objeto tuvo que cruzar el detector en calcetines. los sentimientos fueron una mezcla entre vergüenza, por si la gente miraba, que tampoco se fijó mucho el objeto, y orgullo, porque la gente se dio cuenta de que, por llevar las botas, era capaz de pasar por esa experiencia. inmediatamente se lo comuniqué al Dueño y dijo “Estás llevando lo que te ordené”.
lo curioso pasó al regreso. una vez terminada la reunión, que fue muy bien por cierto, el objeto volvió al aeropuerto y tuvo que hacer lo mismo. esta vez, el chico que estaba delante, echó un vistazo a la bandeja y dijo “unas botas muy buenas”. inmediatamente el objeto se acordó del Dueño cuando dice que todo el que hace un comentario, tanto positivo como negativo, es porque le van las botas, porque si no fuera así sencillamente las ignoraría. el que hizo el comentario no llevaba botas, pero sin duda algo se le movió por dentro cuando las vio. la verdad es que son impresionantes porque son más altas que las que tenía previamente el objeto, lo ha comprobado con el armario, y además aún no están “gastadas”, aunque a algunos es eso precisamente lo que les pone, por lo que parecen brillar más.
además de esto hoy el Dueño, ante una pregunta del objeto, ha establecido que esto debe ir a entrenar siempre con la jaula. el objeto había planteado la cuestión de si, ahora que ir al gimnasio se ha vuelto más regular y a veces, especialmente cuando hace bicicleta por ejemplo, la jaula es molesta, si debe llevarla o no. la respuesta del Dueño ha sido categórica: debe llevarla siempre. sin unimos estas dos experiencias de hoy tenemos la definición actual del objeto: un objeto botero y enjaulado. así es como lo quiere el Dueño y así es como lo tiene. podría ser de otra manera completamente distinta, y el objeto sería igualmente feliz, porque no se trata de lo que el objeto quiera, sino de lo que el Dueño desea y ordena. es la única regla.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3226 de esclavitud, 1198 de castidad

toda la mañana de reunión y gran parte de la tarde trabajando. así es la vida del objeto. sin embargo el Dueño sigue manteniendo el control y después de su intervención de ayer, la devoción del objeto no hace sino aumentar. hoy el objeto se da cuenta de que ayer podría haber terminado muy deprimido y abatido, y hoy no siente nada de eso por la conversación con el Dueño. es consciente el objeto de Su poder y de cómo puede hacerlo subir hasta las situaciones más increíbles, o sacarlo de las más duras, como hundirlo y enterrarlo en el sufrimiento más profundo sólo con una palabra. esa es la definición justa de poder, por eso es tan peligroso y por eso un inferior debe dárselo a alguien con cabeza…. y con corazón, no en el sentido de amor romántico, sino de saber cuándo emplear cada cosa. un Amo no sólo debe ser inteligente, debe ser sabio también, para poder interpretar la vida y tomar decisiones acertadas, para Él y para sus inferiores, sean esclavos, perros u objetos. hoy, después de lo de ayer, el objeto puede decir, nuevamente, que el Dueño no sólo es inteligente, sino también sabio.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3225 de esclavitud, 1197 de castidad

el objeto pasó una muy mala mañana en el trabajo, al menos al final. dos compañeros de trabajo tuvieron un enfrentamiento de egos, y eso afectó al objeto que estaba algo cansado y sensible. como ocurre a menudo fue un cúmulo de cosas que se han ido sucediendo y que se acumulan, hasta llegar a un punto en que sobrepasan al objeto. sin embargo, a primera hora de la tarde, el Dueño, conociendo la situación del objeto, lo llamó. estuvo hablándole un buen rato y fue una increíble medicina para el objeto, porque su ánimo cambió, y cambió porque así lo quería el Dueño, ese era Su deseo, que el objeto se sintiera bien, se sintiera tranquilo. fue decirlo y algo cambió en el interior del objeto, como cuando vas cargando con algo muy pesado y te lo quitas de encima, no en el sentido de culpa, sino de peso físico, de ejercicio, como cuando sales del gimnasio después de un entrenamiento fuerte. así se sintió el objeto.
por situaciones como esta el objeto puede decir que el Dueño es su mejor medicina, su mejor remedio, su mejor terapia. su control no es algo negativo, ya que lo emplea para situaciones como esta. su control es terapéutico para el objeto. el hecho es que a partir de que el Dueño lo dijo, el objeto comenzó a sentirse mucho mejor. fue a entrenar y sudó muchísimo, lo cual expulsó toxinas y produjo endorfinas que le ayudaron. el día comenzó mal, la tarde fue peor, pero por la noche el objeto estaba tranquilo y animado. y eso fue obra del Dueño.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3224 de esclavitud, 1196 de castidad

hay días en los que parece que todo se desmorona, especialmente en el trabajo, que todo sale mal, que todo hace aguas. la sombra del fracaso se presentaría para la mayoría de los humanos, pero el objeto no es humano. un objeto no puede fracasar porque no tiene aspiraciones. si la cosa no sale, pues no sale. nada de su integridad, prestigio, capacidad se pone en duda, porque sencillamente no tiene nada de esto. el objeto está trabajando porque el Dueño ha dado permiso para hacerlo, porque es Su deseo y son Sus órdenes. por eso el objeto tiene que dar el doscientos por cien, pero si no sale no debe frustrarse. además hay un factor que sí es el origen de todos los fracasos, el ego de los humanos. cuando entra en juego son terribles los estragos que hace, destruyendo todo a su paso. hasta el momento el objeto ha podido mantenerse al margen de él en esta circunstancia concreta y espera seguir así el mayor tiempo posible. en cualquier caso el objeto cree que sólo es una crisis, y las crisis son oportunidades de crecimiento y de mejora. ahorra lo que hará el objeto será poner la situación en manos del Dueño para que El decida.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3223 de esclavitud, 1195 de castidad

como pensaba el objeto hoy terminó el libro “the slave journals…”. al final cumplió sus expectativas. fue increíble ver escrito aquello que sientes y que estás viviendo con el Dueño relatado por otros, especialmente alguien que vive en nueva york o san francisco. en el libro, poco a poco, se han ido desgranando cuestiones como si un Amo nace o se hace, si el bdsm es una cuestión de apariencia o de profundidad, de compromiso, donde el cuero se gana y no se compra, de los valores de un leatherman, etc. por supuesto hay sexo pero era un sexo duro y dominante, doloroso e intenso, nada de esas cosas de 50 sombras de grey.
por la mañana el objeto se duchó y tuvo que quitarse la jaula por razones de higiene ya que tenía que lavarse con detenimiento por no estar circuncidado. le impresionó el tamaño que está adquiriendo el apéndice, cada vez más reducido hasta el punto que el objeto tuvo problemas para limpiárselo ya que no conseguía retirar la piel de lo pequeño que está. el objeto no se avergüenza sino al contrario, porque así lo desea y quiere el Dueño. nada más terminar la jaula volvió a su sitio, tocando el apéndice el tiempo imprescindible. el objeto ya no se siente a gusto si no la lleva. con ella se siente protegido y seguro, sin ella como si le faltara algo, como si estuviera incompleto, y el objeto no puede sino maravillarse de cómo el Dueño ha llevado al objeto hasta este punto. por la tarde fue a cuidar a los familiares que cuidó ayer. estuvo desde las doce hasta casi las ocho de la noche.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3222 de esclavitud, 1194 de castidad

siguiendo órdenes del Dueño, el objeto se ha rasurado los genitales y se ha arreglado la barba antes de ducharse. como en otras ocasiones fue humillante porque dejó la piel de los genitales como la de un niño. es una forma de “degradar” al objeto. el objeto a veces se deja ir con este tema y el pelo le crece demasiado, por eso es fundamental una estructura, un orden, una regularidad que sólo el Dueño puede darle.
el objeto por la mañana fue a trabajar aún siendo sábado. ha aprovechado muchísimo porque no había nadie que lo despistara. estuvo toda la mañana y llevó por orden del Dueño, por fin, las botas marrones nuevas. como siempre el Dueño tenía razón y la talla actual es la adecuada. el objeto se sintió fuerte con ellas, y a la vez muy objeto.
por la tarde, con permiso del Dueño, el objeto estuvo cuidando a unos familiares como hizo la semana pasada. durante doto el tiempo estuvo leyendo “the slave journals and other tales of the Old Guard” de thom magister. es un libro que trata desde la ficción varios aspectos de la Vieja Guardia. incluso siendo de ficción llegó al interior del objeto porque refiere a un bdsm que no es sólo sexo ni sólo apariencia, sino que se centra en el intercambio de poder, en unos Amos que realmente dominan y controlan y unos esclavos que realmente se someten y entregan. posiblemente termine el libro el objeto mañana, que también tiene que cuidar a esos familiares.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3221 de esclavitud, 1193 de castidad

el día comenzó con una fuerte frustración. ha sido una semana de lluvias intermitentes, por lo que el objeto no se había puesto aún las botas nuevas, ni siquiera en casa. hoy por fin el Dueño ordenó al objeto ponérselas para estrenarlas y el objeto va y se las pone pero al hacerlo resulta que el pie izquierdo entra estupendamente, como si fuera un guante, pero la derecha no, como si le quedara pequeña. el objeto no comprendía nada. son el mismo modelo, la misma talla y la misma forma que las dos que tiene actualmente y que ha usado a diario durante años. eso produjo una fuerte decepción al objeto que fue arrastrando durante todo el día. al principio pensaba que podría tener el pie hinchado, pero lo intentó por la tarde con el mismo resultado. así que fue a la tienda donde las compró para comentárselo al vendedor. le dijo que efectivamente las botas ceden pero que aquello indicaba que necesitaba una talla más. tenía de las marrones que el objeto se probó. le quedaban bien aunque un poco sueltas, algo que se puede resolver con un calcetín más gordo o con una plantilla pequeña. no tenían de las negras pero el lunes mandaría a pedirlas y en una semana estarían aquí.
tras salir de la tienda el objeto llamó al Dueño para informarle y dijo que eso es normal que es más cómodo llevar una talla más para sacarlas y todo eso, que efectivamente se podía resolver con una plantilla. lo más interesante fue, sin embargo, el hecho de que el objeto reconociera que cada vez que va a comprar algo sin la supervisión del Dueño, se equivoca o comete un error. cuando lo compartió con el Dueño, Éste, como siempre, le dio una clave. “Es que desde que eres objeto tus actos como humano son cada vez más erráticos”. esta idea impactó, como otras, en la mente del objeto dejando huella. el objeto se consideró, cuando era humano, alguien completamente funcional e incluso eficiente. ahora, esta semana mismo, han pasado una serie de cosas que hacen dudar de esta idea: la gestión de una ofrenda al Dueño, esto de las botas, las botas altas que el objeto encargó… es cierto que todo se ha resuelto, pero tal vez el objeto deba aprender de una vez por todas que cualquier cosa que no tenga al Dueño directamente implicado es algo destinado a fracasar.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3220 de esclavitud, 1192 de castidad

Dueño y objeto mantuvieron una conversación muy profunda en la que el objeto se sintió muy pronto en subspace profundo. durante la conversación el Dueño habló de las faltas que comete el objeto y esto le suplicó que las llamara pecados. es un término que encierra lo grave que son las faltas cometidas contra las órdenes del Dueño. un esclavo puede faltar, caer, desobedecer, pero un objeto peca cuando no obedece porque la distancia entre un objeto y su Dueño es mayor que entre un esclavo y su Amo. por eso el perdón del Dueño debe ser mayor que el perdón de un Amo. al fin y al cabo y aunque en lugares diametralmente opuestos, el esclavo sigue siendo un humano, mientras que un objeto no lo es.
además el Dueño quiere que el objeto purgue sus pecados con las pinzas nuevas, las dolorosas, al menos diez minutos al día como penitencia. teniendo en cuenta que el objeto no es perfecto y que por tanto pecará cada día, es de esperar que esto se convierta en algo cotidiano. al objeto solo le queda abrazar y aceptar que esto es así. no tiene sentido luchar contra lo inevitable, contra la naturaleza. igual que ya ha aceptado que está castrado y que no llevará, salvo situaciones excepcionales, otra cosa que botas, el objeto acepta que el dolor forma parte de su existencia, bien como castigo o bien sencillamente porque el Dueño lo desea.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3219 de esclavitud, 1191 de castidad

el otro día, hablando de las botas nuevas, que por cierto el objeto no ha podido estrenar porque esta semana ha sido una semana de lluvias intermitentes y eso estropearía las botas, el Dueño expresó su “malestar” porque el objeto no llevara las botas más tiempo, todo el tiempo. es verdad que durante el verano no las lleva, y el Dueño, debido a la piel del objeto, ha pensado que debería descansar los fines de semana. el objeto tiene una piel muy sensible y a veces, sobre todo cuando hace calor, las botas le producen rozaduras. esta consideración del Dueño siempre ha hecho mella en el objeto, pero más mella hizo pensar que no estaba cumpliendo completamente Sus deseos. así que el objeto ha suplicado al Dueño un cambio en este sistema. ha suplicado que las botas sean omnipresentes, el único calzado que use el objeto salvo cuando haga deporte o, por circunstancias, no pueda usarlas por razones justificadas. el Dueño ha aceptado.
otra variación o confirmación es una rutina en cuanto al aspecto físico del objeto. las rutinas son lo mejor para los objetos. impiden que piensen, que decidan, sencillamente se establece y hay que obedecerla, seguirla y punto. en este caso se refiere al aspecto físico del objeto. a partir de este fin de semana el objeto se afeitará los genitales cada sábado, cada quince días se arreglará la barba y cada mes se rapará a un número determinado. nada de peluquería, nada de cuidados estéticos. un inferior no debe presumir, sólo debe mostrar humildad y sumisión, incluso en su estética.
cuanto más rutinas, menos pensamiento, menos capacidad de elección. uno de los indicadores de un inferior, de un esclavo o de un objeto es su necesidad de tenerlo todo ordenado y de seguir siempre las mismas pautas. la improvisación no es algo precisamente del agrado de ningún inferior. establecer rutinas es la mejor forma de comenzar a entrar en la mente de un inferior para irla modificando.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3218 de esclavitud, 1190 de castidad

un día de esos en los que el objeto entra en el trabajo a las ocho de la mañana y sale a las ocho de la noche, con dos horas para comer. para que después digan que no existe la esclavitud. sin embargo el objeto lo lleva bien. la principal razón es que su mente está enjaulada, encadenada y amordazada. ayer el Dueño le dijo al objeto que a partir de ahora ya siempre sería así, que el otro estado de su mente sería una excepción pero que todo lo demás era apariencia. no sabe el objeto cómo lo ha hecho pero efectivamente parece que es así. en el trabajo mucha gente intenta molestar y alterar al objeto apelando a su ego, pero como no lo tiene y su mente está en ese estado de subspace, todos sus intentos caen en saco roto ¿cómo se puede ofender a alguien, o a algo, que vive en estado de humillación? no se puede. desaparecido el orgullo no pueden ofenderte porque no hay orgullo que ofender. el mayor miedo en los trabajos es perder status o poder. si no quieres status o poder no puedes perderlo, y por tanto el miedo desaparece. esta es la gran enseñanza, el gran regalo que el Dueño le ha dado al objeto.
el objeto sabe que en algún momento puede perder, por las circunstancias, o por estar lejos del Dueño, ese estado mental. pero también sabe que el Dueño lo detectará inmediatamente y pondrá remedio. así que, como ayer, sólo queda la aceptación, saber que el objeto vivirá así, con su mente enjaulada, encadenada y amordazada para siempre. es así. no hay cuestionamiento, no hay “peros”. es así y así lo acepta y abraza el objeto. para muchos aparentemente esto se manifiesta en seguridad, cuando realmente en su interior lo que hay es dependencia. es curioso como los extremos se tocan y lo que realmente es humillación se puede entender como autosuficiencia en el sentido de no dejarse influir por lo demás. el objeto depende del Dueño en todo, por lo que la Suya es la única opinión que vale. el objeto vive en silencio en su interior, por lo que no se pierde en conversaciones vanas o argumentaciones sin sentido. la vida social parece una lucha constante entre ego. si no quieres vences ¿qué sentido tiene la lucha? si “perder” socialmente es tu naturaleza, porque reconoces que eres un inferior y los humanos son Superiores ¿para qué luchar? el objeto deja que los humanos luchen mientras el objeto se limita a obedecer al Dueño.
es por todo esto que el bdsm, pero especialmente el Dueño, ha transformado la existencia del objeto. realmente el objeto se siente una creación del Dueño. El ha establecido estas normas y ha hecho del objeto lo que el objeto es. y todo hombre es dueño de lo que crea.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3217 de esclavitud, 1189 de castidad

pertenecer a un Amo, a un Superior, y tener la suerte de ser entrenado por Él es como vivir una especie de navidad permanente. es cierto que la mayor parte del tiempo el inferior sencillamente espera pero en determinadas ocasiones el Amo da un regalo al esclavo. hoy ha pasado esto con el Dueño. la semana pasada el objeto tuvo que ir al sur y pasó por la tienda leather del yumbo. allí estuvo viendo varias cosas y con permiso del Dueño compró unas pinzas japonesas. hoy por la tarde Dueño y objeto estaban hablando y de pronto el Dueño ordena al objeto ponérselas. el dolor fue extremadamente intenso porque son nuevas y aprietan mucho. además casi sólo cogen los pezones con lo que la cantidad de carne que presionan es muy pequeña aumentando el dolor. el primer impulso del objeto fue quitárselas, huir del dolor, suplicar al Dueño que le dejara sacarlas. sin embargo aguantó y el dolor se fue haciendo más llevadero poco a poco. entonces el Dueño comenzó a “follar” la mente del objeto con frases, palabras y afirmaciones que lo sumieron en un profundo estado de subspace. le dijo que aceptara el dolor, que así le daba placer, que era lo que El quería. que había nacido para eso y que ahora la vida del objeto estaría llena de dolor, que no lo rechazara porque era para hacerlo más fuerte, que era por su bien. y el objeto se perdió, perdió la conciencia de ser otra cosa que un objeto. abrazó el dolor e incluso sintió el apéndice luchando contra la jaula intentando liberarse. fue la primera vez en la vida del objeto en la que el dolor le excitó. el objeto se ha cansado de decir en infinidad de ocasiones que no es masoquista. después de la experiencia de hoy cree que tendrá que replantearse esto.
en un momento dado el Dueño ordenó al objeto ponerse de rodillas y tocar con su frente el suelo dándole las gracias durante un minuto. el dolor se intensificó cuando la cadena quedó colgando durante ese tiempo. nuevamente el objeto tuvo que abrazarlo, aceptarlo, someterse al dolor… y dar las gracias al Dueño. ¿se ha convertido el objeto en masoquista? no. no es el dolor, no son las pinzas. es el Dueño. obedecerle, servirle, darle placer, eso es lo que excita al objeto, lo que da sentido a su existencia. si el Dueño ordenara que el objeto se amputara algo, lo haría, sólo para satisfacerle y obedecerle. y si a partir de ahora el Dueño desea que el dolor sea parte de la vida del objeto, el objeto se convertirá en el mayor cerdo masoca que existe. hoy lo ha comprobado. no hay nada imposible para el Dueño con respecto a su objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3216 de esclavitud, 1188 de castidad

ha sido un día tranquilo cuidando a unos familiares. en teoría tenían un cuidador pero se ha puesto enfermo y el objeto lo ha hecho. es otra forma de servicio, porque como es obvio, lo ha hecho con permiso del Dueño. a veces el servicio y la sumisión es así, discreta, poco escandalosa y llamativa…. hasta diría aburrida, pero sigue siendo sumisión. muchos piensan que se somenten cuando se cubren de cuero o latex, se van a un bar el sábado por la noche, y se arrodillan ante los Superiores que estén allí y que se lo permitan. y sin poder censurar este comportamiento, por eso se llaman a esto sesiones, es algo esporádico, que a los inferiores naturales acaba dejando insatisfechos. los que se necesitan someterse, vivir sometidos, necesitamos una pierna, preferiblemente embotada, encima nuestra que no permita que levantemos la cabeza. necesitamos control, dominación sobre nosotros, incluso ser “violentados” en determinadas ocasiones para ir perdiendo la autonomía. una sesión no es suficiente, porque cuando se consigue, toda la vida se convierte en una sesión. el Amo es tu faro y tu guía, y todo lo haces por El. es lo que ha sentido hoy el objeto por el Dueño, haciendo algo que parece vulgar pero que sabe agrada al Dueño. esa ha sido su recompensa y da gracias al Dueño por permitirle hacerlo.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3215 de esclavitud, 1187 de castidad

el objeto ha pasado gran parte del día cuidando a unos familiares. no suele hacerlo más que cuando es necesario pero esta vez falló el cuidador y tuvo que quedarse. al contrario de lo que pudiera parecer el objeto lo enfocó como una forma de trabajar y de avanzar todo lo que tenía pendiente. en concreto se concentró en el blog y estuvo prácticamente todo el día con eso. no recordaba las muchas entradas que tenía retrasadas y lo peor fue que se dio cuenta el objeto de que por el camino se han perdido cosas, detalles, profundidad. eso es lo que pasa cuando dejas que la vida te viva en vez de vivirla tu. al menos el objeto sabe como enderezarse: no dejando pasar tanto tiempo de retraso con el blog.
como ha dicho el objeto en otras ocasiones, el blog no es sólo una forma de constatar lo que ocurre en la vida del objeto. es sobre todo una herramienta del Dueño para controlar al objeto, saber sus pasos y mantener ese control férreo que ha establecido el objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3214 de esclavitud, 1186 de castidad

el Dueño ha preguntado hoy cómo estaba la mente del objeto y esto le ha dicho que enjaulada, encadenada y amordazada. y El contestó “Así debe ser siempre: silencio y sin pensamientos autónomos”. el objeto se siente así y comprender que existe el lavado de cerebro, lo que hacen algunas sectas. las técnicas de control mental han sido usadas por gobiernos e instituciones religiosas desde hace siglos. el entrenamiento ha llevado al objeto a un estado tal que el Dueño controla completamente al objeto. el control llega al punto de reprimir cualquier pensamiento autónomo, independiente. es la dependencia absoluta, porque el objeto necesita al Dueño, su aprobación, su concesión, necesita al Dueño para todo. el objeto no puede decidir nada porque todo tiene que estar bajo su control y supervisión. si el Dueño ha empleado esas técnicas con el objeto, esto lo ignora. el hecho es que el efecto parece ser el mismo. el objeto no puede negarle nada al Dueño, pero no sólo eso, sino que cualquier indicación del Dueño se convierte en una orden para el objeto. esa es la realidad. el objeto lo acepta, asume y abraza. esta es su vida ahora y el objeto es feliz con ella.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

día 3213 de esclavitud, 1185 de castidad

un día de descanso, de salir, de nuevo, con conocidos, pero sobre todo con permiso del Dueño. sin eso sería impensable siquiera. aunque parezca que el objeto sale mucho, siguiendo órdenes del Dueño, no ha suplica permiso al Dueño en muchas ocasiones. esa era la orden. el objeto no debe aceptar ninguna invitación para salir con nadie, salvo casos excepcionales. el objeto no queda con nadie salvo en ocasiones especiales y tras permiso explícito del Dueño.
el objeto aún no ha podido estrenar las botas nuevas porque sigue lloviendo y el agua sí que estropea las sendras, así que, también con permiso del Dueño, el objeto sigue usando las botas de “lluvia”.
con respecto a esto el Dueño dijo algo que impactó a objeto. el Dueño le dijo que quería que usara aún más las botas. el objeto preguntó si no las usaba suficiente y el Dueño recordó que en verano no las usa y los fines de semana también, salvo permiso del Dueño, sobre todo por la piel del objeto, que es muy sensible y, cuando hace mucho calor, le salen rozaduras. eso entristeció al objeto porque basta que el Dueño exprese un deseo para que se convierta en una orden para el objeto. por eso, después de la adquisición de las botas de ayer, el objeto suplicará al Dueño que use las botas siempre, salvo cuando vaya a hacer deporte o cuando se haga daño por el calor. la verdad es que el objeto no era consciente de que el Dueño pensara eso, que no lo usaba suficientemente. y expresar ese pensamiento ha sido suficiente para que el objeto se sienta como si no estuviera dando lo suficiente, como si no obedeciera lo necesario.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

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