capucha

FdD quien vs que

uno de los pilares de la existencia del objeto es que no debería hablar nunca más. pero es que si llevamos eso al extremo, no necesita su cara nunca más, por lo que debería estar encapuchado permanentemente. si la cara es la prueba externa de quien eres no debería mostrarse. de lo que se trata aquí no es de mostrar quién eres, sino qué eres. y la cara oculta tu verdadera naturaleza, no la muestra. por supuesto esto es sólo aplicable a inferiores que han dejado atrás la identidad como humanos. un esclavo, siendo propiedad, debe ser reconocible por su Amo, entre otros esclavos por ejemplo. sin embargo un inferior que ha descendido más, no tiene por qué hacerlo. es sólo algo que es usado y que tiene capacidad de movimiento, por eso puede obedecer, pero poco más. da igual el color de los ojos o los rasgos. por eso muchos Amos afeitan a sus objetos completamente, de cabeza a los pies; o en el caso de los amantes del latex, utilizan el término dron o droide. aquellos que sienten predilección por la hipnosis les hacen borrar los recuerdos. son sólo formas distintas de hacer lo que hace esta capucha: eliminar quien eres para mostrar o que eres.

FdD dinámica

para muchos el bdsm es algo exclusivamente físico, donde los cuerpos y el sexo es lo importante. sin embargo existe toda una corriente donde lo importante es la dinámica de intercambio de poder que se produce aquí. mucho gays tienen cuerpos perfectos y se machacan en el gimnasio, pero buscan siempre algo a cambio. cuando van a los bares de exhiben y se muestran para recibir placer. entre los bdsmeros la cosa es diferente. es cierto que podemos machacarnos también haciendo pesas para tener buenos cuerpo pero los Amos lo hacen para tener no placer, sino poder; y los sumisos lo hacen o bien por obediencia o bien para entregar ese poder a los Amos. el hecho es que llega un punto donde los físico pasa a un segundo plano, donde tu identidad, representada por tu cara, es innecesaria. no eres, en el caso de los inferiores, más que un objeto que es usado para satisfacer al Superior y anulado para obedecer ciegamente. no es casualidad que máscaras y capuchas sean tan comunes en el bdsm, o que los cuerpos se oculten en sacos y camisas de fuerza. no son tan importantes como la gente cree. lo que realmente excita a un Amo natural es un esclavo obediente, sumiso y con capacidad de entrega. cuanto más sea, más excitante resulta para el Superior. esa es nuestra dinámica, para eso existimos los inferiores y cuanto más sometido, anulado y controlado estamos, más felices y realizados nos sentimos.

FdD comodidad

pudiera parecer que el inferior está cómodamente tumbado, esperando a que le den placer. sin embargo, si nos fijamos un poco, vemos que no es una postura voluntaria, ya que sus manos están encerradas por sendos mitts, y las muñecas sujetas al collar que lleva por agarres. además la capucha se cierra fuertemente sobre su cabeza, respirando exclusivamente por el tubo que tiene en la boca. muchas veces ocurre eso: que algunos piensan que ser inferior es lo más cómodo, porque todo el trabajo lo tiene que hacer el Amo. si bien es cierto que la responsabilidad de los Superiores en una relación D/s es mucho mayor, también es cierto que los inferiores ponemos mucho en ella y nuestra misión, nuestro sentido, nuestra razón de ser, siempre es obedecer a los Superiores, pase lo que pase, y nos sintamos como nos sintamos. no podemos esperar que nuestro humor coincida con el del Amo, por ejemplo, para servirle sexualmente; y en muchas ocasiones preferiríamos quedarnos en la cama o en el sillón antes que obedecer lo que ordenan, pero eso no son más que tentaciones del ego para desobedecer, para sacarnos del camino de la sumisión y la obediencia. tal vez el inferior de la foto no quiera estar así, no desee estar así, y no sería extraño que mantener esa postura mucho tiempo le produjera cierto dolor. pero es que sus deseos no importan, lo importante son los deseos del Amo, lo que El quiera sea cómodo o no. si alguien comenzó este camino por comodidad, mejor que lo abandone lo antes posible.

FdD mínima expresión

es cierto que existe una tendencia en el bdsm a sobrecargarse con material, a poner cada vez más cuero, más latex, más correas, más de todo. sin embargo a veces menos es más y someter a un inferior no resulta tan difícil si se tiene el material adecuado. solo se trata de inutilizar las extremidades y privar de los sentidos. unas esposas para los tobillos, mitts para las manos y una buena capucha. el resto del cuerpo puede estar al descubierto, pero el inferior quedará completamente sometido, indefenso y controlado. no podrá correr ni hacer nada con las manos y, aunque pudiera tampoco podría hacerlo porque no ve nada. la última frontera es siempre la mordaza porque así no puede ni pedir ayuda, ni convencer a nadie para que lo haga, ni usar argumentos para ser liberados. con estos tres elementos, y aunque se vea el cuerpo, el inferior se convierte en un objeto.

FdD excepcional

el mayor fetiche del Dueño no son las botas, que sí, o el cuero, que también, sino la sumisión y la obediencia. obedecer, obedecer obedecer. son los tres pilares sobre los que construir la relación asimétrica del Dueño y el objeto. El ordena, el objeto obedece. El manda, el objeto realiza. por eso a veces no están presentes ni el cuero ni las botas, pero siempre está la sumisión y la obediencia, como el objeto de la foto del día de hoy. muñequeras y tobilleras, el collar omnipresente y la capucha y la mordaza. incluso viendo su cuerpo queda reducido a un objeto sin rostro y sin voz. la elegancia de su postura muestra su buen entrenamiento y la fuerte mordaza impide que pronuncie palabras. ante esto el objeto siente envidia y admiración. vemos un acto de sumisión radical, de entrega profunda, que convierte a este inferior en un objeto excepcional.

FdD envidia

hay inferiores en todas las escalas y los grupos sociales. los hay ejecutivos de grandes empresas y obreros de la construcción, profesores y dependientes, barrenderos y carteros, incluso algún ministro. algunos van a trabajar en chandal o vaqueros y otros con chaqueta y corbata. pero independientemente de la apariencia que tengan o de cómo los traten, todos, absolutamente todos, tienen algo en común: su deseo y su necesidad de servir a los Superiores; de sentirse usados y controlados, dominados y de depender de otros. a veces podemos esconder o sublimar ese deseo pero siempre está ahí, como una presencia constante o un animal que, si no se le alimenta, corremos el riesgo de que nos devore. muchos inferiores sufren de depresión, tristeza o frustración y su origen está precisamente en la negación de sus deseos e instintos más básicos, de su necesidad de someterse. cuando al final el inferior acepta lo que es, entra en una dinámica descendente, que no es sino el ir quitando las capas que la sociedad ha ido añadiendo durante su proceso de socialización y educación. entonces llega a la certeza, en su punto más bajo que no necesariamente es el deseado o el que viene bien a todo inferior, que no es nada y que depende del Superior para todo. estos dos principios los experimenta con prácticas cada vez más radicales en las que vive esa dependencia, como el breath control, y en el hecho de ser deshumanizado, bien con mordazas, pero sobre todo con capuchas, o con ambas.
esto no puede dejar de identificarse o sentir simpatía por este inferior. por su ropa deduce que tiene que ser alguien que está inmerso en el mundo de los humanos y que debe estar en una posición donde le traten con respeto o tenga que luchar por mantenerse. para un inferior esa es una tensión que puede enfermarlo. por eso necesita esto, casi en forma de terapia, dejar de disimular, de actuar y volver a sentir lo que es realmente. esto se lo imagina llegando a casa del Amo, arrodillándose mientras Este le ata las manos, le coloca la capucha que lo objetiviza y lo cuelga por el cuello diciéndole, tal vez, que no volverá al trabajo. entonces el inferior puede dejarse ir y ser él mismo. esto hasta siente cierta envidia.

FdD posible

el objeto no es un freaky ni un raro, al menos no en el sentido de la palabra porque se está encontrando con muchos, más de los esperados, que están en el mismo proceso de objetificación. algunos están empezando, pero otros están mucho más avanzados que lo que pueda estar el objeto. no, vivir como un objeto no es una fantasía. es posible porque otros lo hacen. es posible vivir sin rostro, sin hablar, sin voluntad y sirviendo a un ser Superior. hay monjes que lo hacen, que viven de esa forma. ¿por qué no podría hacerlo un sumiso? cambiar el hábito por el latex o el cuero no es sino cambiar un uniforme por otro, pero es posible anular el ego, vivir en obediencia y en castidad absoluta, bajo normas estrictas y teniendo toda la vida regulada. es posible vivir como un objeto.

FdD meta

un objeto sin rostro, inerte, castrado y sin movimiento o voluntad., este es el destino del objeto, y no porque lo desee o lo haya buscado, sino porque el Dueño así lo quiere. si El hubiese querido que fuera el ser más dicharachero del mudno lo habría sido, o la puta más arrastrada del universo, también lo habría sido, o el ser más asexuado, igualmente. se llega a un punto en el entrenamiento que no eres tú, sino es el Amo quien decide lo que eres, y te va modelando para que te ajustes a Sus Deseos. sabrás que estás auténticamente sometido, cuando obedezcas y aceptes todo lo que te diga, incluso si parece contradictorio, porque habrá caído la última barrera, tu capacidad de decisión. ya no tendrás voluntad y la dependencia será absoluta, como la del inferior de la imagen. si nos paramos a pensar existe sólo porque el Dominante así lo desea porque está completamente indefenso.

FdD artificial vs natural

el bosque siempre ha sido un espacio oscuro y aterrador porque es lo más opuesto a la civilización, a la cultura. en el bosque viven la bruja y los lobos, la gente rara y los monstruos. básicamente un bosque es un lugar sin gente. al bosque se lleva a alguien al que le quieres hacer algo sin testigos y es un sitio donde abandonar a los recien nacidos o a las personas que no quieres volver a ver.
el bosque es lo suficientemente aterrador sin tener que añadir cosas como una capucha que no te deja ver ni oir,o llevarte con una camisa de fuerza, que además te tiene atados los brazos a la espalda. es la fuerza de la cultura frente a la naturaleza, la forma artificial de estar atado en el entorno más natural que existe. es la presencia de un objeto artificial en un mundo natural.

FdD imaginación

imaginación. este es el ingrediente fundamental en toda relación, y más especialmente en el bdsm. sólo la imaginación podría producir un objeto de tortura como el que se ve. es una versión moderna de la antigua picota que se usaba para la humillación pública de los delincuentes. tenía esa función de humillación. por supuesto no se ponían los genitales, sólo las manos y la casa. desde luego es humillante y doloroso. la capucha no sólo aumenta esa humillación sino que objetiviza más al sumiso. desde luego es un buen recurso para que el esclavo se encuentre consigo mismo.

FdD sin tiempo

hay determinadas experiencias marcadas por la ausencia de tiempo. en ellas el tiempo se detiene, se para y se existe en un permanente ahora. eso ocurre en el subspace, cuando estás privado de todo estímulo exterior, cuando estás atado y enjaulado, en privación sensorial. es entonces cuando el tiempo se detiene.
si además el inferior tiene que esperar, no tiene que realizar ninguna actividad activa, no dar placer sino estar quieto y calmado, el tiempo se detiene aún más. esta espera lo hace más objeto aún, más extraño, más alienante y alienado. este objeto en concreto no ve, ni habla, ni oye, ni puede decidir, ni moverse. es un objeto sin tiempo.

FdD ahí

como confirmación de lo de ayer, dos inferiores han vuelto al hogar, bajo los pies del Amo. sólo allí están seguros y sólo allí se sienten ellos mismos. los dos llevan capuchas porque su rostro no es importante, ni sus nombres, ni su identidad. vivien y existen por el Amo y bajo sus botas, el único lugar posible para ellos. viven embriagados por el cuelo, alimentados por el sabor de sus botas, cegados por la obediencia. no aspiran a más, no desean más, no quieren más. son así y sólo ahí pueden ser lo que realmente son.

FdD tal cual es

si no hay rostro no hay identidad, no hay reconocimiento, no se sabe quién eres. la máscara oculta quien eres pero muestra lo que eres. el sumiso quiere desaparecer, y el Amo quiere verlo tal cual es, sin el engaño del rostro. tras la capucha no hay alegría, ni tristeza, ni emociones, no hay rostro. no hay identidad.

FdD parte de la mercancía

hace pocos días comentábamos una foto del día donde hablábamos de una fantasía recurrente, un cliente que prueba ciertos productos y acaba siendo parte de la tienda. hoy volvemos a encontrarnos con una situación similar. esta vez son una capucha y un dispositivo de castidad, en este caso unos jocks. al objeto siempre le ha llamado la atención este tipo de capuchas porque no sabe como puede respirar el inferior. en cualquier caso aquí lo tenemos, aún con las etiquetas colgando pero sumiso y obediente. desde luego para el gusto del objeto faltan muchas cosas: unas buenas esposas de cuero, tal vez una camisa de fuerza, algún tipo de restricciones. no poder ver es limitante, no poder tocarte es frustrante, pero hacen falta unas buenas sujeciones para que realmente te sientas indefenso. si además con ellas eres mostrado en público como parte de la mercancía, mucho mejor.

FdD despersonalización

existe una gradación en el cuero, en las prendas que uno se va poniendo. una chupa de cuerpo la puede tener cualquiera. luego vienen las botas que son más raras pero relativamente comunes. un salto cualitativo lo producen los chaps, una prenda que ha quedado en el ámbito fetichista. y por último está la capucha, para aquellos que son jugadores serios. su fin es el mismo, bien seas un inferior o un Superior; despersonalizar. ocultar el rostro permite al Dominante darse el lujo de hacer lo que desee, dar rienda suelta a lo que quiera. del lado del sumiso lo convierte en un objeto, para que el Dominante pueda hacer lo que desee. dos aspectos de una misma realidad.

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