botas

FdD elecciones

en la mente del objeto hay binomios establecidos que no se pueden desvincular ya: botas-autoridad, castidad-sumisión, cuero-poder, Superiores-inferiores. posiblemente para el objeto la vida sea más fácil que para la mayoría, porque estos binomios ayudan a simplificar. además en caso de duda basta que el Dueño decida. entiende el objeto que para alguien versado en la ideología moderna de la libertad absoluta como valor prioritario esto le pueda parecer monstruoso, pero precisamente el objeto está llevando esa ideología hasta sus últimas consecuencias, libremente decide dejar de ser libre. nadie obliga al objeto a arrodillarse ante las botas del Dueño, lamerlas y besarlas como forma de sumisión y obediencia, y cumplir sus deseos, que se convierten en mandamientos para el objeto. ante esto alguien puede decir, “pues entonces sigues siendo libre”. hasta cierto punto, porque es cierto que el objeto “eligió” servir al Dueño, pero ha llegado un punto en que no puede vivir sin El, sin su control. el entrenamiento ha dado sus frutos. ahora el objeto no vale más que cualquiera de las botas del Dueño, y es un honor y un privilegio ser una de sus propiedades.

FdD botas de arnés

a veces el objeto selecciona detenidamente las fotos del día, y otras veces son más aleatorias, lo que hace que se sucedan varias con botas. las botas de arnés no son las preferidas del Dueño, pero si por los moteros. son duras, seguras, protectoras, y muy adecuadas para un Dominante. ser pisado con ellas es un honor, un privilegio solo al alcance de unos pocos. lamerlas es un lujo que solo los auténticos inferiores pueden disfrutar.

FdD botas, botas, botas

el objeto no es capaz de imaginarse un Superior actuando como Superior con otra cosa que con unas botas. pertenecen al imaginario colectivo del bdsm. los inferiores las lamen y besan en señal de sumisión, los Amos las usan para pisar y marcar a sus esclavos. a menudo se utilizan para provocar dolor y, sobre todo, protegen los pies del Superior de cualquier daño que pueda sufrir. tenerlas relucientes es obligación de los inferiores. ningún Superior debería ir por ahí con las botas sucias y, en grupo, lamer las botas de varios Amos puede ser una señal de humillación para el esclavo. las hay de muchos tipos y formas, y cada uno es fetiche de un modelo, pero lo que nadie puede negar es están presentes en el bdsm y a menudo marcan la relación de Dominación/sumisión.

FdD botas y control

leyendo el blog uno podría pensar que el fetiche primario del Dueño son las botas, y no andaría muy desencaminado. sin embargo, con los años de servidumbre y de sumisión, el objeto puede afirmar que, junto a las botas, o tal vez por encima, está el deseo de propiedad, de poseer, del Dueño. las botas sendra ponen al Dueño, de eso no hay duda, pero el objeto ha descubierto que más le pone saber que posee a un esclavo, que tiene una propiedad con apariencia humana pero que realmente es un objeto con el que puede hacer lo que desee; que está ahí para darle placer, para satisfacerle y para obedecerle. el cuero y las botas están, pero es el ansia de control lo que hace que el Dueño sea lo que es.

FdD honrar

una imagen aparentemente no bdsm pero no por eso menos morbosa. un vaquero se ajusta las botas. nada fuera de lo común… salvo para un fetichista de las botas. cualquiera, ante esta imagen, se arrodillaría y suplicaría lamer esas botas y honrarlas como se merecen, limpiarles el polvo, dejarlas relucientes. lamer botas no es un mero acto sexual de autosatisfacción. es sobre todo un acto de honor, de honrar al Superior que las lleva, de sumisión por parte del inferior. llevar botas, para un fetichista, no es un acto cualquiera.

FdD elegancia

la imagen de hoy es la definición que el objeto tiene en mente de la elegancia: cuero y botas sendra. el objeto reconoce que no es una definición suya, propia, sino más bien inducida por el Dueño, introducida por El en su mente, condicionado para reaccionar ante ella. cualquier normal se avergonzaría de hacer una afirmación como esa, pero el objeto sabe perfectamente, y asume, que eso no sólo es así sino que tiene que ser así.

FdD resistirse

a veces el objeto se queda sin palabras. de hecho es algo increíble cómo puede seguir escribiendo el blog porque a menudo no encuentra la forma de expresar lo que siente, incluso lo que vive. las palabras no son suficientes para comunicar lo que ocurre cuando está arrodillado delante del Dueño o cuando está amordazado, encadenado y encerrado en su celda. una imagen como la de hoy también le deja sin palabras porque en ella hay tanto poder, tanta energía, que ante unas botas así sólo cabe el silencio y la sumisión. no son las botas del Dueño, por lo que no podría ser la misma sumisión que con el Dueño, pero todo Superior merece respeto y sumisión. muchas veces ha dicho el objeto que, de no estar el Dueño, tendría un fuerte problema porque ya se siente incapaz de resistirse a un Superior, por lo que cualquiera que llevara estar botas podría ordenar cualquier cosa al objeto y esto obedecería. este sentimiento no surge de una infravaloración de lo que ha hecho el Dueño, al contrario, es una consecuencia de su entrenamiento en el que ha desmontado cualquier resistencia frente a la autoridad y la superioridad. gracias al Dueño el objeto sabe que no es nada y que no tiene derecho a nada. el objeto no tiene derecho a resistirse ante la autoridad.

FdD combinación perfecta

esta es una de esas “combinaciones perfectas”, cuero con sendras. siempre pegan, siempre se llevan bien…. para los fetichistas al menos. las botas repujadas siempre activan en la cabeza del objeto la idea de que las lleva un Superior. es algo que el Dueño ha introducido en su mente porque no tiene conciencia de haber pensado eso antes de pertenecerle. ahora, cada vez que ve unas así, no puede evitar pensar que quien las lleva es un Dominante. el objeto es plenamente consciente de que es un “prejuicio”, pero no puede evitarlo, tampoco tiene por qué, basta con disfrutarlo. sería estupendo vivir en una sociedad donde eso estuviera estipulado y no hubiera que “adivinarlo”, que los esclavos inferiores mostraran que lo son llevando sus cadenas, que los Amos lo hicieran calzando sus botas repujadas y que todos supiéramos el lugar que ocupamos en el mundo. pero eso sería vivir en una sociedad bdsm y teme el objeto que eso es una utopía.

FdD consecuencias

hay escenas, como la de hoy, ante las que el objeto siente una sumisión profunda y natural. algo en su interior le dice que no puede ser igual que el Superior de la foto, que algo va mal si piensa que puede relacionarse con él al mismo nivel. tal vez sean la botas, tal vez la actitud, o ambas cosas, pero el hecho es que el objeto ve que no son equiparables. ahora, después del entrenamiento del Dueño, el objeto ha tomado conciencia de las incongruencias que le hacían ser infeliz: considerar que todos somos iguales, que la libertad es el valor máximo o que el éxito social era la mayor aspiración que podía tener. nada de esto es cierto. están en la sociedad, pero no son más que ideas que son cuestionadas por la realidad y hacemos malabarismos y comulgamos con ruedas de molino con tal de mantenerlas. el objeto ya no puede hacer eso. ante una imagen como esta sólo puede aceptar su propia inferioridad, humillarse y obedecer al Dueño en todo.

FdD no más

el objeto ya no se hace ilusiones, ya no pretende nada, ya ha aspira a nada. gracias al Dueño ha descubierto su lugar en el mundo y todos sus esfuerzos son para mantenerse en él, y estar más tiempo y de manera más profunda en él. sabe que no tiene derecho ni a mirar a los Superiores, que ha nacido para servir y para obedecer y que, todo el tiempo antes de conocer al Dueño no fue más que una profunda equivocación, un vivir en una apariencia que no llevaba a nada. el objeto ahora sabe que esta es la única perspectiva, la única visión, el único horizonte que debería haber en su vida, en su existencia. ver las botas de un Superior, del Dueño, sin levantar la cabeza, sin mirar hacia arriba porque ese es su lugar, para eso nación y para eso el Dueño le permite existir. no hay más.

FdD comportamientos

desde que el Dueño hizo que el objeto de obsesionara con el latex, empieza esto a comprender determinados fetiches, como los relacionados con el pvc o cualquier otro material que sea brillante y “aislante”, como el latex. es, junto con las botas, el segundo fetiche, el del latex, que el Dueño pone al principio de la lista, cuando estaban al final o a mitad cuando comenzó el objeto a someterse al Dueño. esto es una prueba más de que el control del Dueño no se limita a lo puramente exterior. puede hacer que el objeto sienta predilección por tal o cual cosa, según sean sus deseos. basta una orden suya para que el objeto entre por una puerta que, previamente, ni siquiera había visto. ya casi ni es necesaria una orden, una sugerencia es suficiente

FdD cuestionamiento social

uno de los principios básicos del bdsm, al menos de aquellos que lo vemos más como una forma de vida que como una diversión o algo reducido a la cama y al sexo, es que hay una jerarquía, que algunos catalogamos como “natural”. unos han nacido para ser servidos y otros para servir, unos para obedecer y otros para dar órdenes, unos para estar por encima y otros por debajo. viendo la FdD de hoy parecería para el objeto, que este principio se confirma. es el objeto plenamente consciente de lo conservador y hasta totalitario que parece este pensamiento, pero es que el bdsm entendido como forma de vida es totalitario, que no tiene nada que ver con los totalitarismos a nivel político. un inferior entiende que el Dominante es quien debe dirigir “toda” la vida del objeto. el problema donde se chocan todos los razonamientos es que esto no puede ser impuesto, sino que debe se “elegido”; suplicado más bien por el inferior. para que esto sea así debe haber un espacio, un momento de igualdad que desaparece cuando el sumiso suplica servir y el Amo lo acepta como servidor. por eso el bdsm es, paradójicamente, adalid de la libertad, porque sin ella la auténtica sumisión no sería posible. no hay nunca que olvidar que, en nuestra comunidad, la esclavitud es, siempre, voluntaria.

FdD forma

un fetichista es alguien, o algo, que antepone el material a la forma, el continente al contenido y hasta podría decir que lo que parece a lo que es. ¿qué es más importante? ¿qué sean un guante y una bota o quien los lleve? sin duda más importante es lo que son que quien los lleve.
por eso sabemos que estamos ante un fetichista. sin embargo para algunos eso no es suficiente. no basta con llevar cuero, hay que llevarlo bien, y además debe ser la expresión exterior de algo interior, profundo, la manifestación de un poder interior que se ejerce sobre los otros. no son solo un guante y una bota. es una forma de pisar sobre el mundo y de tocar el mundo, una forma mediatizada, contenida, mediada, pero una forma al fin y al cabo.

FdD comer

hace unos días hablábamos de la función de las botas en el proceso de Dominación/sumisión, como ayudaban a tener al inferior en su lugar. hoy lo vemos en acción. pero con una salvedad, no es el mero acto de someterse y mostrar respeto lamiendo o besando las botas del Dominante. aquí el inferior está como comiéndoselas, metiéndoselas en la boca. es una forma inconsciente de hacer presente, de manifestar su necesidad de alimentarse de la humillación que le proporciona el Amo. los Superiores alimentan a los inferiores con eso, con órdenes, servicio, pero sobre todo con humillación. para un inferior ser humillado es una bendición, un regalo porque tiene efectos muy beneficiosos: reduce el ego, aumenta la sumisión, desinhibe, elimina barreras…. el acto de comer implica digerir, hacer tuyo algo que está fuera, que lo que comes forme parte de tu ser. por eso este esclavo lo está haciendo, como muestra de sumisión pero guiado por un deseo profundo de someterse hasta lo más profundo a su Amo.

FdD botas y aspiraciones

el mundo está dividido en opuestos. eso es una realidad. y lo es más en el bdsm. algunos están arriba y otros están abajo; unos mandan y otros obedecen; unos guían y otros siguen. aceptar que esto es así nos libra de muchos quebraderos de cabeza. entre estos opuestos está que unos miran el mundo desde arriba y otros desde abajo. eso lo sabemos bien los inferiores. cuando aceptas lo que eres te das cuenta que tienes un lugar en el mundo, un puesto, que determina una perspectiva concreta. en una nueva interpretación del mito de ícaro, un inferior no debe aspirar a volar muy alto, de hecho no debería aspirar a estar por encima de las botas de su Amo. igual que el personaje griego se acercó al sol y perdió las alas, los inferiores influenciados por la sociedad podemos llegar a pensar que podemos hacer grandes cosas. pero estamos equivocados, y para eso están las botas de los Superiores. Ellos nos mantienen cerca del suelo, cerca de donde debemos estar, de nuestro lugar. de hecho sólo deberíamos verlas, sus botas, en todo momento, sentir su presión sobre nosotros. no nos engañemos, hay que aceptar la realidad y la realidad es que vivimos para, por y desde Ellos. por eso lamemos sus botas como señal de sumisión y obediencia. deberíamos hacerlo cada vez que entráramos en Su presencia.

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