Archivo Diario: 01/09/2018

día 3152 de esclavitud, 1124 de castidad

por orden del Dueño el objeto tiene una estética determinada: debe ir siempre con los genitales afeitados y la cabeza rapada, en señal de humildad, sumisión y de que es inferior. en esto tampoco ha sido todo lo diligente que debiera haber sido y hoy el objeto se dispuso a raparse con una máquina. hace años que no visita una peluquería sino que lo hace todo desde casa. efectivamente empezó a hacerlo y a mitad del proceso se rompe la máquina. la situación era comprometida así que el objeto tuvo que ir con un conocido a comprar una nueva máquina y poder terminar el trabajo.
cuando finalizó había tenido que usar el peine más pequeño con lo que el objeto quedó como un skinhead, que realmente es como debía quedar siempre, aunque también podría decir como un monje, un preso o cualquier otra persona que debe llevar el pelo rapado, no por estética sino por su condición, creencia o situación.
después de las vacaciones, que han terminado hoy, el objeto deberá ser más estricto con estos rituales de humillación, de estética. dejarse i con esto es una falta hacia el Dueño y hacia como quiere que se presente el objeto ante los humanos.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD valores

según los principios básicos de la sociedad contemporánea, aquella aparecida durante el siglo XIX, ningún ser humano puede ser propiedad de otro, porque esa es la definición de esclavitud. sin embargo esta idea sigue viva, al menos en el imaginario del bdsm, y mientras una idea sigue viva, ese hecho también, aunque sea como mera posibilidad.
en el bdsm ser propiedad de un Amo es a lo más a que puede aspirar un inferior. una propiedad no esa perdida ni abandonada sino que pertenece a alguien, a un Superior, y eso da sentido a todo lo demás. es irónico que esa misma sociedad que ha anulado la esclavitud, es la que da casi un valor absoluto a la libertad individual y casi castiga más un robo que una agresión. el hecho es que podemos, moralmente, porque incluso nosotros, los inferiores y los Superiores, estamos imbuídos de estos principios, ya que no vivimos en otra sociedad sino en esta misma; aceptar el hecho de la esclavitud, siempre y cuando esta sea voluntaria.

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