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día 3120 de esclavitud, 1092 de castidad

después de una mañana movida porque tenía cosas pendientes que hacer antes del viaje para ir a servir al Dueño. el objeto salió para el aeropuerto sobre las tres. el viaje en taxi fue rápido y el objeto pasó el control de seguridad sin problemas. siguiendo órdenes del Dueño llavaba zapas y siente cierto temor siempre que va a pasar por el arco con la jaula, pero no pasó nada.
después de tomar un café embarcó y realizó el viaje sin problemas todo el tiempo leyendo. la verdad es que las dos horas y media se fueron muy rápido. e n cuanto el objeto bajó del avión el calor lo golpeó muy fuertemente.
durante el viaje a casa del Dueño tuvo la misma sensación de siempre, como si no se hubiera ido, como si sencillamente regresara de hacer unos recados. también es cierto que el objeto estuvo aquí hace apenas mes y medio.
cuando llegó tocó el telefonillo y subió. se encontró la puerta abierta y el hall en penumbras. entró y se arrodilló, poniendo la frente en el suelo. entonces sintió las botas del Dueño, esas botas repujadas con las que recibe al objeto desde hace ocho años. el objeto las besó y las acarició, las lamió mientras el Dueño hablaba.
-Ya estas aquí, ya has llegado a casa.
entonces el Dueño se apartó y a los pocos segundos el objeto sintió la cadena alrededor del cuello. el candado se cerró y el objeto cayó. fue como un interruptor. es subspace se activó y ya el objeto no vivió otro estado de conciencia en lo que quedaba de día.
-Camina hasta el fondo: dijo el Dueño y el objeto fue a cuatro patas hasta la habitación que tenía aire acondicionado.
estaba completamente entregado y sometido, en silencio, sin poder hablar, ni siquiera mirar al Dueño.
El Dueño se sentó en el sofá con las piernas abiertas mientras el objeto seguía de rodillas mirando al suelo. nuestras miradas no se habían cruzado en ningún momento.
-¡Ven aquí!- dijo- Disfruta de tu Dueño.
y el objeto se acercó y empezó a oler y lamer no sólo las botas sino el pantalón de cuero. como si fuera un animal el objeto se restregó y olió el cuero del pantalón y de las botas. era embriagador, el objeto estaba como borracho. aquello era todo. no existía nada más, no había nada más, aquello era todo su mundo.
el Dueño se sacó su pene y dijo:
-¡Bésalo!, sólo bésalo.
el objeto lo hizo y empezó a besarlo con calma, con tranquilidad.
-Ahora mírame. quiero que me mires. Te ordeno que me mires.
y con gran dificultad el objeto levantó los ojos.
-Quiero ver en tí esos ojos de adoración.
¿cómo podría el objeto expresar lo que siente cuando se encuentra en presencia del Dueño? esto es un proceso que comenzó hace un año y que está llevando al objeto no sólo a respetar al Dueño sino a adorarlo como un ser Superior, como alguien que está por encima de todo.
es una “borrachera” de cuero. el objeto acabó en el suelo con las botas del Dueño encima suya.
-Ahí es donde debes estar porque no eres nada. No tienes derecho a nada. eres lo más bajo y no mereces sino estar ahí.
estas palabras no hacían sino que el objeto bajara aún más. durante todo este tiempo el objeto no había pronunciado una sola palabra. mientras tanto el Dueño ponía su pierna embotada sobre el objeto, en su pecho, en su cabeza, etc. así estuvimos un rato hasta que lo levantó y lo llevó al baño.
-Ahora te vas a duchas, a purificar, a quitarte toda la suciedad que llevas.- y dejó al objeto para que se duchara.
-Cuando terminas te pones esas botas- dice el Dueño. se refería a unas botas de cuero altas que el objeto llevó la última vez. el objeto se duchó a conciencia y se fue a poner las botas pero debido al calor tenía el pie hinchado y no le cabían así que, a instancia del Dueño, se puso las altas de goma.
de allí lo volvió a llevar al salón donde el objeto pudo comprobar que se había quitado el pantalón y las sendras repujadas y sólo llevaba las botas altas. estaba espectacular, increíble, soberbio, sin decir palabra el objeto se arrodilló.
-¿Quieres acariciarlas? Cada vez que quieras acariciarlas tienes que ponerme la mano- dijo el Dueño.
así lo hizo el objeto, acarició la bota y puso la mano. A continuación el Dueño golpeó la palma de la mano con la paleta de cuero que había llevado consigo todo el tiempo.
-Nada es gratis. Todo cuesta algo y acariciarlas tiene su precio.
y así fue como, cada vez que el objeto acariciaba la bora del Dueño tenía que poner la mano y recibía un palmetazo. en la mente del objeto no había juicio, no lo consideraba bien o mal, sencillamente obedecía. no podía hacer otra cosa, no podía negarse, ni aceptarlo, ni rechazarlo. sólo podía obedecer. no le parecía ni bien ni mal, sencillamente ocurría.
luego el objeto estaba de rodillas, con la cabeza gacha, como todo el tiempo que llevaba en la casa, y el Dueño metió la palmeta en su boca, en una forma simbólica de interiorizar lo que estaba pasando.
luego el Dueño volvió a tumbar al objeto y empezó a pisarle con las botas altas y el objeto se restregó con su cuero hasta el punto de casi caer en subspace, que ya estaba y llevaba un buen rato, sino en un estado aún más profundo de desconexión. el Dueño se dio cuenta y evitó que ocurriera porque lo levantó y le ordenó que se diera la vuelta.
entonces cogió las manos del objeto y las ató a la espalda con cuerdas que el objeto había traído de otra habitación previamente. a continuación le ordenó que se sentara en el sillón y le ató la botas con más cuerda. el objeto quedó aún más indefenso de lo que estaba. y teniendo así al objeto el Dueño se corrió por primera vez en este viaje.
tras dejar al objeto para ir a limpiarse el Dueño desató al objeto y lo llevó a la cocina donde le ordenó que se hiciera la cena y cenó con Él mirándole pero sin compartir la comida. curiosamente esa fue una de las cosas más humillantes porque el objeto siempre ha considerado comer un acto social, el hecho de que no lo sea está indicando que el Dueño no considera al objeto parte de esa sociedad sino algo diferente.
una vez terminada la cena, durante la cual el Dueño estuvo frente al objeto sólo con las botas altas mirándolo, el Dueño llevó al objeto a la habitación donde se iba a quedar durante su estancia y de la que pretende el Dueño que no salga más que lo imprescindible.
allí estaban las dos bolsas con todo el material del Dueño y las botas que el objeto usa cuando está en madrid, cuatro pares.
entonces el Dueño ordena al objeto sacar el material y ordenarlo, llegando a poner hasta doce mordazas, cuatro o cinco capuchas y material vario de bondage.
-Ahora voy a decirte las normas. Tu boca me molesta, tus pies me molestan, y tu apéndice me molesta, así que no quiero verte sin botas, sin mordaza y sin jaula. eses donde estés cuando no salgas, si sales, llevarás estas tres cosas en todo momento.
mientras hablaba el objeto no dejaba de mirar al suelo.
-Puedes ir a beber siempre que lo necesites, pero no te quiero ver por aquí sin la mordaza, igual que sin las botas. es algo definitivo e irrenunciable.
a continuación el Dueño se fue a acostar y dejó al objeto encerrado en la sala de la televisión que, durante estos días será su lugar de encierro. en la habitación de enfrente hay aire acondicionado y el Dueño ha permitido dejar abierta las dos puertas para que pueda entrar aire fresco porque se espera una ola de calor que durará todo lo que queda de semana.
el objeto en cuanto el Dueño se fue se acostó y quedó inmediatamente rendidos.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD hazme gozar, dame placer

a menudo, y debido a la sociedad en la que vivimos, nos dejamos llevar por el activismo, por el hacer, hacer y hacer. es verdad que la actividad es el mejor remedio contra la holgazanería, un pecado grave de los inferiores, pero también es enemiga del placer, de la contemplación, del mero disfrute por disfrutar. en el caso de los Superiores a veces se corre el riesgo de tener que hacer algo cuando lo que deberían hacer es relajarse y disfrutar, como en la imagen. es cierto que tienen que tener una actitud proactiva, y que se espera de ellos que tomen la iniciativa y las decisiones, pero en determinados momentos, una vez ya adquirida la presa, se trata de dejarse hacer. esto lo tiene muy interiorizado el Dueño cuando a veces se ha tumbado en la cama y le ha dado una sencilla orden al objeto: “Hazme gozar. Dame placer”. y con eso está todo dicho.

día 3119 de esclavitud, 1091 de castidad

hay una práctica ritual que el objeto realiza desde hace poco tiempo pero que tiene una gran importancia: la confesión diaria. el objeto es consciente de que el nombre puede provocar algún rechazo pero expresa muy bien su sentido y su dimensión. como su propiedad el objeto no tiene derecho a la privacidad a mantener algo en secreto, en la intimidad. los humanos podemos guardar secretos en la mente, pero ni eso es aplicable al objeto así que no hay secretos para el Dueño. puede haber cosas que no le haya comunicado, que no le haya dicho pero no es por intención de ocultarlo sino que no ha tenido ocasión de comunicarlo.
la confesión diario no es solo para expresar las faltas cometidas sino para decir lo que a cualquiera le gustaría mantener en la intimidad. ese es un diario privado así que en ese sentido también es una ventana al alma del objeto.
cuando el objeto lo hace, no se para a pensar en que no ha dicho al Dueño, entonces está cometiendo una falta grave. no decir es como mentir. además es que el Dueño tiene derecho, como propietario, es un derecho natural.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD mínima expresión

es cierto que existe una tendencia en el bdsm a sobrecargarse con material, a poner cada vez más cuero, más latex, más correas, más de todo. sin embargo a veces menos es más y someter a un inferior no resulta tan difícil si se tiene el material adecuado. solo se trata de inutilizar las extremidades y privar de los sentidos. unas esposas para los tobillos, mitts para las manos y una buena capucha. el resto del cuerpo puede estar al descubierto, pero el inferior quedará completamente sometido, indefenso y controlado. no podrá correr ni hacer nada con las manos y, aunque pudiera tampoco podría hacerlo porque no ve nada. la última frontera es siempre la mordaza porque así no puede ni pedir ayuda, ni convencer a nadie para que lo haga, ni usar argumentos para ser liberados. con estos tres elementos, y aunque se vea el cuerpo, el inferior se convierte en un objeto.

día 3118 de esclavitud, 1090 de castidad

un nuevo día amordazado, como ayer, tres horas, aunque esta vez el Dueño ordenó que se la quitara para que no doliera demasiado. el objeto estuvo trabajando en el blog y le dio un fuerte empujón. avanzó bastante y empezó a enviar entradas al Dueño para que las aprobara.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD masculinos

en un mundo donde los roles tradicionales de género se están diluyendo y disolviendo, es curioso como el bdsm es el ámbito donde se ha mantenido la hipermasculinidad, especialmente entre los Superiores. cada vez los varones se feminizan más: se depilan las cejas, usan ropas andróginas, etc. los Superiores mantienen la masculinidad, pero sin el machismo. ahí está la clave. la autoridad de ellos está basado en otros elementos que no tienen que ver con el patriarcado. es una obediencia diferente, que no está basada en el sexismo sino en la negociación y en los deseos profundos de servir. por eso los inferiores nos arrodillamos ante ellos y ante su masculinidad.

día 3117 de esclavitud, 1089 de castidad

el objeto ha estado hoy con la mordaza de pene en la boca durante cuatro horas, y se la quitó porque el Dueño lo ordenó ya que esto tenía que salir y no quería que le quedaran marcas. el Dueño quiere que el objeto se acostumbre a llevarla el mayor tiempo posible, la mayor cantidad de horas. de hecho espera usarla mucho más la semana que viene en madrid, sirviendo al Dueño. dice que el cuerpo tiene que aceptarla y que, si duele, porque llega un momento en que tener la boca abierto tanto tiempo resiente a la mandíbula, debe esto tomarlo como un castigo por hablar. la boca debe aprender que hablar implica ser castigado
al mediodía el objeto comió fuera con permiso del Dueño y luego pasó la tarde en casa, viendo la tele. el verano ya está aquí y el objeto comienza la semana que viene sus vacaciones.
durante toda la mañana objeto y Dueño mantuvieron el contacto permanentemente, de hecho el Dueño aprovechó para reprogramar al objeto y hacerlo entrar en subspace profundo, donde estuvo casi toda la mañana.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD tras los límites

entre tanta imagen fetichista al objeto siempre le gusta intercalar una imagen de verdad pero que podría ser igualmente del bdsm, como la del motero de hoy. como grupo social los que conducen motos son peculiares. normalmente van en grupos, casi podriamos decir que tribus, y a pesar de su “modernidad”, siguen teniendo algunos rasgos “salvajes”. para más inri van con cuero y botas con lo que se convierten en el blanco perfecto de los fetichistas. casi todos se mantienen dentro del rango de la “normalidad”. sin embargo algunos, como el de la foto de hoy, cruzan el límite, con las botas, mostrando cierta predilección que, sin dejar de ser “normal”, se acerca bastante a la catalogación de fetiche. a los amantes de ellas no nos queda sino disfrutar de ellas.

día 3116 de esclavitud, 1088 de castidad

el objeto ha suplicado al Dueño hoy que en este viaje purgue al objeto de los restos de humanidad que le quedan en la medida de lo posible, dejando solo aquello que es estrictamente necesario para seguir viviendo simulando ser uno de ellos.
cuando el objeto esa solo y no tienen que simular nada, ni estar pendiente de nada y puede dejar salir su auténtica naturaleza, entonces se siente auténticamente feliz y en paz. por eso ha llegado a decir que todo lo que sea potenciar su ser de esclavo es potenciar su felicidad y lo contrario, todo aquello que elimine los restos de la humanidad significa poner delante su naturaleza.
eso no significa que el objeto sea inhumano, en el sentido de perder valores o no tener en cuenta a los demás. un objeto que es propiedad asume y vive con los valores de su Amo que en este caso son de lo más elevado que ha encontrado al objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.

FdD nada más

el Dueño repite constantemente que desde que tiene uso de razón quiso tener un objeto, un ser inerte que pudiera usar a su gusto y conveniencia. para eso tomó posesión del objeto y lo ha ido modelando y usando para convertirlo en eso. la castidad, la sumisión, la obediencia… todo está encaminado hacia la objetificación, la cosificación. se puede llegar al punto de la imagen, en el que el apéndice de verdad ya no se usa ni funciona y por eso se ha sustituido por un apéndice de plástico, de latex. puede estar hacia afuera, como es el caso, o dentro de la boca, como la mordaza que usa a veces el objeto. esto es la objetificación máxima, cuando el latex se vuelve tu piel y las prótesis en partes del cuerpo. es la prueba evidente de que esto, el cuerpo, no es necesario más que como un soporte. no hay visión, no hay palabras, no hay rostro y, por tanto, identidad. no hay nada más que un objeto.

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